Felipe VI cedió el avión con el que iba a viajar a Madrid para que el Papa volviera a Roma tras averiarse el de León XIV

Las claves

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El Papa León XIV se quedó sin avión por una avería técnica en el vuelo de Iberia que debía trasladarlo de Tenerife a Roma.

El rey Felipe VI ofreció su propio avión, un Falcon de la Casa Real, para que el Papa pudiera regresar a Italia.

Mientras el Papa viajaba en el avión del Rey, Felipe VI esperó en la terminal otro avión militar para regresar a Madrid.

Los periodistas y parte de la comitiva papal continuaron esperando otro avión de Iberia para poder volver a Italia.

Con una sonrisa de oreja a oreja y una cara de circunstancias, el Papa León XIV reapareció este viernes por sorpresa a través de la puerta del avión de Iberia que debía trasladarle de vuelta a Italia.

Habían pasado pocos minutos desde su embarque, cuando el comandante Julio Ruiz-Zorrilla Gómez informó al pasaje, ya sentado en el avión, de que una incidencia técnica impedía el despegue desde el aeropuerto de Tenerife Norte.

Poco tardó Felipe VI en dirigirse a la escalerilla del avión para recibir de nuevo al sumo pontífice y ofrecerle una solución: su propio avión.

El Rey, que había vuelto a la terminal tras haber despedido a Robert Prevost a pie de pista minutos antes, subió al avión, lo saludó y acompañó hasta una sala de espera entre sonrisas.

Mientras esperaban una decisión definitiva de Iberia, el personal en tierra remolcó el aparato para colocarlo contra el viento, es decir, darle la vuelta.

El objetivo era «intentar una nueva puesta en marcha del motor, ya que el fallo se había podido producir por el viento en cola», según explicó Ruiz-Zorrilla.

Mientras la espera se prolongaba y el avión del Rey esperaba su momento, comenzaron a desembarcar algunos de los cardenales que acompañan al papa en su viaje, como el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, y el cardenal español Ángel Fernández Artime.

En paralelo, los asistentes del vuelo servían agua a los periodistas y al resto del séquito de El Vaticano.

Sin embargo, la maniobra resultó infructuosa, y poco después de las cinco de la tarde, hora canaria, comenzaba a desembarcar todo el pasaje a la espera de una nueva aeronave.

La aerolínea detalló en un comunicado que el aparato tenía un problema técnico que no se podía reparar inmediatamente.

Se activó entonces el plan B.

El Falcon de la Casa Real en el que Felipe VI debía volver a Madrid estaba a disposición del Papa para su viaje de regreso. Iba a ser pilotado por los militares Ala 45 del Ejército del Aire.

«Están preparados ante cualquier eventualidad«, ha subrayado el Ministerio de Defensa poco después del despegue.

Otro avión para el Rey

Tras despedir por segunda vez al Papa, el Rey ha vuelto a la terminal para esperar a otro avión de la Fuerza Aérea Española que le trasladará a Madrid, según han informado fuentes de la Casa Real.

Los grandes decepcionados han sido los periodistas que acompañan a León XIV como parte de una comitiva de 80 personas.

Los viajes de regreso son una de las pocas opciones en las que los reporteros tienen acceso al pontífice para una breve rueda de prensa y, al menos por ahora, se han quedado sin conocer sus reflexiones.

Todos ellos regresarán en otro avión de Iberia que la compañía ha desplazado desde Madrid y que, según la aerolínea, llegará a Tenerife sobre las 20:40 (hora local canaria).

Un final inesperado para una visita que había mantenido una línea firmemente adscrita al protocolo.

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