El futbolista Álvaro Morata ha concedido una entrevista a Mario Suárez en su podcast donde ha repasado algunos de los momentos más complicados de su carrera. El delantero, que no ha sido convocado por Luis de la Fuente para el Mundial, ha explicado cómo recibió la noticia y ha profundizado en los problemas de salud mental que ha afrontado en los últimos años.
La ausencia en el Mundial
Morata ha confesado que, aunque esperaba la llamada del seleccionador, ya intuía que no formaría parte de la lista. «Míster, obviamente lo sabía, no soy tonto«, le dijo a De la Fuente. El jugador ha admitido que en el pasado una noticia así le habría «dejado hecho polvo«, pero ahora entiende que no se ha «merecido estar en la lista para un Mundial». A pesar de todo, ha expresado su deseo de regresar al equipo nacional: «Ojalá algún día poder volver a la selección, sobre todo porque a mis hijos les encantaría verme«.
El momento más oscuro: la depresión
El delantero ha hablado abiertamente sobre la depresión que sufrió. Morata ha situado el origen de sus problemas en un partido con el Atlético de Madrid: «Desde el partido de Dortmund, mi cabeza se fue a la mierda«. A raíz de ese encuentro, sintió todo el peso encima y su cabeza «no supo gestionarlo», lo que le llevó a dejar el club rojiblanco, el lugar donde «siempre había querido estar».
Desde el partido de Dormund, mi cabeza se fue a la mierda»
Morata ha relatado que durante un mes y medio entró «en depresión«, un periodo en el que «no me podía ni abrochar las zapatillas ni convivir con mis compañeros«. El jugador ha reconocido que estuvo medicado y ha agradecido la ayuda de personas como Koke, clave para poder superar ese bache y llegar a «levantar la Eurocopa como capitán» apenas un mes después de «estar en la mierda más absoluta«.
El miedo a las críticas y su futuro
Uno de los momentos más reveladores de la entrevista ha sido cuando Morata ha hablado sobre la posibilidad de jugar en el Getafe. Aunque le «gustaría mucho», ha afirmado que no se siente listo para afrontar la presión del público en España: «Pensándolo bien, creo que no estoy preparado mentalmente para jugar en el Getafe«.

No estoy preparado mentalmente para jugar en el Getafe»
Esta fobia a los comentarios le afecta hasta tal punto que, según ha contado Mario Suárez, Morata decidió no acudir con sus hijos a una final de copa por «miedo al qué le dirá la afición». El propio delantero ha admitido que le sigue «afectando mucho lo que dice la gente» y que sufre con los comentarios negativos, especialmente cuando sus hijos están delante.
Finalmente, Morata también ha tenido palabras para defender a Lamine Yamal, de 18 años, de las críticas. «La gente que critica a Lamine, ¿qué coño hacía con 18 años ellos?«, se ha preguntado el delantero, mostrando su apoyo al joven talento y expresando que se sentiría orgulloso si se convierte en el mejor jugador del Mundial.













