Tenemos una grave crisis en la salud reproductiva masculina

Las claves

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Los niveles de testosterona en hombres han caído un 54% desde 1972, según un estudio internacional presentado en el congreso anual de la ESHRE.

El descenso de testosterona se relaciona con factores como el aumento de obesidad, diabetes y posibles efectos de disruptores endocrinos y el cambio climático.

El estudio analizó datos de más de 118.000 hombres de varios países entre 1972 y 2019, observando una tendencia sostenida e incluso acelerada desde el año 2000.

Un estudio en España revela que la calidad del semen varía según la región, siendo mejor en Asturias que en Madrid, y apunta a la contaminación ambiental como causa principal.

La última vez que un ser humano caminó sobre la Luna, los niveles medios de testosterona de los hombres eran aproximadamente el doble que los actuales. Desde 1972, esta hormona ha experimentado un descenso sostenido; en concreto, ha caído un 54% durante las últimas cinco décadas, según un nuevo estudio recogido por The Guardian.

Es por esto que los investigadores advierten de que esta tendencia podría ser una señal de una creciente «crisis de salud reproductiva masculina».

Los datos fueron presentados este martes durante el congreso anual de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE), celebrado en Londres. El estudio, que analiza la evolución de la testosterona total entre 1972 y 2019, apunta a una reducción continuada de esta hormona a lo largo del periodo estudiado.

Los autores consideran que el aumento de la obesidad y la diabetes desempeña un papel importante en este fenómeno. No obstante, sostienen que existen otros factores que podrían estar contribuyendo al descenso, entre ellos la exposición a disruptores endocrinos presentes en numerosos productos de uso cotidiano o incluso los efectos derivados del cambio climático.

“Creo que tenemos una grave crisis en la salud reproductiva masculina y actualmente no se le presta la atención suficiente”, afirmó el profesor Hagai Levine, de la Escuela de Salud Pública y Medicina Comunitaria Braun de la Universidad Hebrea-Hadassah en Israel.

“Observamos una disminución de más del 50 % en la testosterona total durante este período”, afirmó. “Esto refleja una disminución de más del 1 % anual, por lo que no se trata de una casualidad ni de un error estadístico. Es una tendencia muy marcada”.

El mismo grupo de investigación ya había alertado anteriormente del acusado descenso en el recuento de espermatozoides observado durante las últimas cuatro décadas, un estudio que generó un amplio impacto internacional. Más recientemente, el secretario de Salud de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., calificó la disminución de la fertilidad masculina como un «problema existencial».

Pese a ello, la interpretación de estos resultados continúa generando discrepancias entre los expertos. El profesor Channa Jayasena, endocrinólogo reproductivo y profesor del Imperial College de Londres, considera que las nuevas evidencias refuerzan la preocupación existente.

«El hecho de que estos estudios se hayan realizado a lo largo de varios periodos históricos me convence. Creo que la salud reproductiva masculina está disminuyendo y parece haber estado disminuyendo con el tiempo», afirmó.

La testosterona desempeña un papel esencial en el organismo masculino. Además de intervenir en la producción de espermatozoides y el deseo sexual, contribuye al mantenimiento de la masa muscular y la densidad ósea, y participa en funciones relacionadas con el metabolismo, el estado de ánimo y los niveles de energía.

Al mismo tiempo, factores como la obesidad pueden favorecer una reducción de esta hormona al aumentar su conversión en estrógenos. Los especialistas también recuerdan que el uso de suplementos de testosterona genera una paradoja, ya que, aunque elevan los niveles hormonales, pueden inhibir la producción de espermatozoides.

El profesor Allan Pacey, catedrático de andrología de la Universidad de Manchester y ajeno a la investigación, ya alertó de este fenómeno: «Si le administras testosterona a un hombre, desactivas su producción de esperma. Lo he visto en la clínica”.

El estudio

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores realizaron un metaanálisis de seis estudios longitudinales previos sobre testosterona, todos ellos con al menos tres mediciones a lo largo del tiempo. En conjunto, el análisis reunió información de 118.593 hombres procedentes de Israel, Estados Unidos, Brasil, Finlandia y Dinamarca, con datos recogidos entre 1972 y 2019.

Cada uno de los estudios detectó un descenso en los niveles de testosterona y, al combinar los resultados, los investigadores calcularon una reducción global del 54%. Además, observaron que el ritmo de caída parece haberse intensificado a partir del año 2000.

Aunque los trabajos originales ajustaban los resultados según la edad de los participantes, los autores reconocen que podrían existir factores de confusión, como diferencias entre las cohortes analizadas. Tampoco se controló específicamente la obesidad, una condición estrechamente vinculada con niveles reducidos de testosterona.

“Si tuviera que adivinar, y es una suposición fundamentada, diría que tal vez entre una cuarta parte y la mitad de la disminución se explicaría por la obesidad y el síndrome metabólico”, dijo Levine.

Otros especialistas consideran que todavía no existen pruebas suficientes para atribuir parte del fenómeno a factores ambientales. «Parece haber una clara disminución en los niveles de testosterona. Lo que necesitamos es esclarecer, además de la obesidad y la diabetes, si existen factores ambientales que estén provocando esto», argumentó el endocrinólogo Jayasena.

Factores ambientales

Los científicos internacionales reconocen que aún no está claro qué elementos ambientales podrían estar detrás de este descenso de la testosterona; sin embargo, un reciente estudio realizado en España —cuyos datos también se han presentado este martes en la ESHRE de Londres— ha revelado que existen importantes diferencias en la calidad del semen de los hombres según las regiones, pero también que esas diferencias se deben sobre todo a factores ambientales, como la contaminación, ya que las personas analizadas tenían hábitos de vida muy similares.

Los investigadores han comparado los parámetros del semen en cuatro regiones peninsulares (norte, sur, sureste y centro) a partir de los datos de casi 400 hombres que se sometieron a una evaluación de fertilidad en siete centros de reproducción asistida en España entre junio de 2024 y diciembre de 2025. Y según sus resultados, los varones de Asturias tienen un esperma cuya calidad es prácticamente el doble que la de los hombres de Madrid. También es muy superior a la de los habitantes de ciudades del sur y el sureste peninsular.

A pesar de estas diferencias en la calidad del semen, los hábitos y patrones de estilo de vida fueron, en general, similares en las cuatro regiones estudiadas, y los investigadores han inferido por ello que esas diferencias se deben a la exposición ambiental, como los niveles de contaminación u otros contaminantes ambientales presentes en cada zona.

«En el trabajo hemos comprobado que los hábitos de los varones son iguales en todas las regiones estudiadas, por lo que la única explicación de las diferencias de calidad de semen tiene que ser ambiental», ha manifestado a Efe Rocío Núñez Calonge, la investigadora principal, y ha precisado que no han podido determinar con exactitud cuáles son esos factores ambientales que marcan las diferencias.

Todo apunta a la contaminación, que será mayor en el centro —en concreto en Madrid, donde se ha realizado parte del estudio— que en el norte, ha explicado la bióloga.

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