El colegiado somalí vetado por Estados Unidos relata cómo vivió sus 11 horas de retención en Miami: «Tenía los papeles correctos»

El sueño profesional del árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan se ha hecho añicos. Las autoridades estadounidenses le han denegado el permiso para entrar en Estados Unidos y participar en el Mundial de fútbol, donde iba a hacer historia. Artan era uno de los 52 colegiados seleccionados para el torneo y uno de los siete africanos, con la particularidad de que se habría convertido en el primer somalí en arbitrar un partido de la Copa del Mundo. En sus primeras declaraciones a The New York Times tras lo sucedido, ha asegurado que su participación habría sido un símbolo para todos sus compatriotas.

Artan ha relatado al citado medio su decepción en una entrevista telefónica desde Estambul, la ciudad a la que fue deportado. «Estoy muy, muy decepcionado», ha afirmado. «Soy simplemente un árbitro que intenta vivir su sueño, el sueño más grande de mi vida, venir a la Copa del Mundo».

Un interrogatorio de 11 horas

El colegiado aterrizó en el aeropuerto internacional de Miami el pasado sábado, cinco días antes del partido inaugural del torneo. Sin embargo, los funcionarios de fronteras le impidieron la entrada, le apartaron y le interrogaron en una pequeña sala durante toda la noche. «Tenía los papeles correctos y todo. Tenía el visado correcto», ha explicado Artan, quien también mostró la documentación de la FIFA y fotografías de su carrera de más de una década como árbitro profesional. Incluso fue nombrado árbitro del año en 2025 por la Confederación Africana de Fútbol.

Según su testimonio, la entrevista con los agentes de inmigración se prolongó durante 11 horas. Tras el interrogatorio, fue trasladado a un celda de detención separada, donde permaneció varias horas más antes de ser embarcado en un vuelo de regreso a Estambul. Las autoridades no le dieron ninguna razón para justificar la denegación de entrada.

Desde la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EEUU (CBP) han señalado en un comunicado que las decisiones se toman «caso por caso» y no han ofrecido detalles específicos. «El viajero se sometió a una inspección adicional, una parte rutinaria del proceso de inspección de la CBP cuando los agentes necesitan verificar información o determinar la admisibilidad», indica el comunicado. Tras la inspección, «se determinó que el viajero, un árbitro de la Copa Mundial de la FIFA, era inadmisible debido a preocupaciones de investigación y se le denegó la entrada».

La FIFA, por su parte, ha confirmado que Artan no podrá arbitrar en el Mundial y ha aclarado que no participa «en los procesos de inmigración del país anfitrión, incluidas las adjudicaciones de visados». Además, ha sido informada por las autoridades de que «el estatus del señor Artan no cambiará por el momento». No está claro por qué no se ha considerado que el colegiado arbitre en México o Canadá, los otros dos países anfitriones.

Un contexto de restricciones

Artan, que se había estado preparando para el Mundial durante cuatro años, cree que el motivo real de su expulsión es su nacionalidad. «Creo que tienen un problema con mi país», ha sentenciado. Durante el interrogatorio, ha revelado que los agentes le preguntaron sobre la política en Somalia y sobre el grupo militante Al Shabab.

La administración del presidente Donald Trump ha impuesto severas restricciones de viaje y visado a Somalia. En diciembre, el propio Trump calificó a los inmigrantes somalíes de «basura» y dijo que Somalia «ni siquiera es un país». Otros países que asisten al Mundial también han tenido dificultades para viajar a Estados Unidos. La semana pasada, a más de una docena de miembros del personal de apoyo de la selección de Irán se les denegó la entrada.

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