Texto: Gema Carrasco
Hay empresas donde un empleo es solo una ocupación más. Y hay otras donde acaba teniendo un impacto directo en la vida de las personas, no solo en quienes trabajan en ellas, sino también en su entorno. En ILUNION, el crecimiento profesional no se mide únicamente en ascensos o cargos de responsabilidad, sino también en la confianza, la estabilidad y el acompañamiento que permiten que las personas crezcan dentro de un propósito compartido: construir un mundo mejor con todas las personas incluidas.
Este propósito es el motor que inspira la labor de la compañía que, apuesta por promover una sociedad más justa, solidaria y sostenible, accesible e igualitaria. Las personas son el eje del modelo de ILUNION. La compañía defiende que es posible construir un proyecto empresarial competitivo y rentable que, al mismo tiempo, genere impacto social y contribuya a transformar el tejido empresarial. Ese modelo se traduce también en cifras. ILUNION cuenta con 45.000 empleados, de los que 17.000 tienen alguna discapacidad y 1.744 pertenecen a colectivos vulnerables. Durante 2025, han tenido 2.100 promociones internas y el 78,5% son empleos con contratos indefinidos.
Cuando la confianza impulsa el talento
Las trayectorias de Mónica Trujillo, Fran Guirado y Esperanza Román —tres profesionales que comenzaron en posiciones muy distintas y hoy ocupan puestos de liderazgo— reflejan una cultura empresarial donde el talento interno se impulsa desde dentro, con formación, confianza y un propósito compartido.
Mónica Trujillo es uno de esos perfiles que han crecido dentro de ILUNION prácticamente desde el inicio de su carrera profesional. Entró en 2007 como auxiliar administrativa cuando apenas acababa de terminar la carrera y no tenía experiencia laboral. Tenía 24 años y no estaba muy familiarizada con el mundo de la discapacidad. Sin embargo, lo que más le llamó la atención de la oferta laboral fue la posibilidad de trabajar en un centro especial de empleo. Dieciocho años después, es directora ejecutiva de Personas en ILUNION TextilCare. Una trayectoria construida paso a paso dentro de la compañía.
“Desde el principio siempre he sentido el apoyo de mis responsables directos y también me he sentido arropada desde el área corporativa en los momentos que he tenido la oportunidad de crecer”, relata Mónica. La trabajadora admite que nunca se ha sentido sola y ha tenido a su lado buenos compañeros y responsables que le han enseñado y le han permitido crecer.
Ese acompañamiento también ha marcado el recorrido de Fran Guirado, que entró en ILUNION en 2015 como técnico nacional de proyectos en Seguridad, después de trabajar en otra empresa. Detectó enseguida el potencial de una compañía que acababa de iniciar un profundo proceso de transformación. “Se notaba que la empresa iba a tener un potencial tremendo porque acababa de lanzar la marca ILUNION”, recuerda. Tres años después promocionó a gerente nacional; hoy es director nacional de ILUNION Limpieza y Medioambiente y este año ha pasado a formar parte del comité de dirección de ILUNION Facility Services. Una de las cosas que tiene clara Fran es que para llegar a donde ha llegado “tienes que tener el apoyo de personas que crean en lo que estás haciendo”.
Para él, crecer dentro de la compañía siempre ha ido unido a la formación. “ILUNION invierte muchísimo en formación”, afirma. Durante estos años ha pasado por programas especializados en liderazgo, relaciones laborales y dirección estratégica, una preparación que, según comenta, le ha acompañado en cada salto profesional. Guirado afirma que siempre se intenta que haya una persona con más experiencia que acompañe en ese crecimiento dentro de la compañía. Además, “también se acompaña con formación potente que te ayuda a mejorar habilidades, soft skills o hard skills, lo que te haga falta en cada momento”. ILUNION es una empresa que apuesta por desarrollar perfiles especializados y dar oportunidades reales de crecimiento. Tal y como apunta Fran, “si tienes el perfil adecuado, compromiso y ganas, se puede evolucionar dentro de la compañía”.
Por su parte, la entrada de Esperanza Román en ILUNION fue cuanto menos curiosa. Tras varios meses sin trabajo, vio una oferta de trabajo de ILUNION en Canal Nou y decidió llamar. Dos meses después recibió una propuesta de empleo como técnico de Personas.
Su incorporación tuvo además un componente emocional importante. Años antes le habían diagnosticado esclerosis múltiple y sentía incertidumbre ante cómo podría reaccionar una empresa a su discapacidad. “Sabía que iba a un centro especial de empleo y que iban a entender mi situación”. Reconoce que siempre ha intentado mantener una actitud positiva, pero al tener una enfermedad degenerativa, necesita ir al hospital cada seis semanas a recibir un tratamiento y le imponía la idea de empezar en un nuevo empleo en el que no la conocían, pero admite que “no he tenido ningún problema, todo lo contrario, facilidades todas las que he necesitado”.
Hoy es jefa nacional de Administración de Personal en ILUNION Facility Services y asegura que en ese crecimiento interno siempre se ha sentido acompañada y valorada por la empresa porque “nunca he sido yo la que se ha postulado al puesto. Siempre me lo han ofrecido directamente”. Ese reconocimiento constante ha reforzado su vínculo con la compañía. “Para mí ILUNION es parte de mí. La verdad es que siento orgullo de pertenencia y es donde quiero estar”, asegura.
Cuando el trabajo también deja huella
Más allá del desarrollo profesional, los tres entrevistados describen cómo ILUNION ha influido directamente en su vida personal. Mónica reconoce que trabajar cerca de personas con discapacidad transformó completamente su mirada. “Todos deberíamos tener la oportunidad de conocer cómo es el día a día de una persona con discapacidad porque la verdad es que es un aprendizaje continuo”, afirma. Además, reconoce que “no me veo trabajando en otro sitio, llevo aquí toda mi vida y siento que esta es mi casa”.
En el caso de Esperanza, el apoyo de la empresa fue especialmente importante tras la DANA que afectó a su pueblo Aldaia en Valencia cuando el Barranco de la Saleta se desbordó. Perdió los dos coches familiares y permaneció incomunicada durante días, aunque al vivir en un cuarto piso no tuvo que lamentar pérdidas mayores. La respuesta de ILUNION fue inmediata. “¿Qué necesitáis?”, recuerda que les preguntaron desde la compañía. Los empleados contestaron con las necesidades básicas que tenían en ese momento como las botas de agua. La empresa no dudó ni un instante y alquiló un coche todoterreno para poder llegar a los pueblos afectados con el material que necesitaban. “Es súper importante tener esa sensación de que eres importante para la empresa, que te valora no sólo como profesional, sino también como persona y responde cuando tienes algún problema”, recuerda. De hecho, Esperanza explica que su marido le recuerda muchas veces lo afortunada que es por disfrutar tanto de su trabajo. “Yo voy súper feliz a trabajar”, admite.
Fran, por su parte, vive entre Almería y Madrid. Cada lunes se levanta a las cuatro y media de la mañana para viajar a Madrid hasta el jueves que vuelve a su ciudad junto a su familia. “Estoy sacrificando una parte personal por el orgullo de pertenencia y por creer que estamos haciendo algo bueno para la sociedad”, explica. Ese sentimiento es precisamente lo que le hace seguir porque “tenemos un propósito muy bonito que es crear un mundo mejor con todas las personas incluidas y yo intento plasmar ese propósito en todo lo que hago”. Eso lo percibe tanto su equipo como los clientes con los que trabaja. Su forma de ser y su carisma son la razón por la que genera confianza en su equipo y estos responden de la misma forma, lo que repercute directamente en los clientes. Que los clientes sigan confiando en ILUNION es lo que hace posible que el propósito de la compañía tenga continuidad y un impacto real. “Mi labor es muy estratégica, al final somos una central que está muy cerca del cliente y de los trabajadores”, añade Fran. Esto los lleva a tener un objetivo claro: “Queremos ser rentables socialmente, pero también rentables económicamente. Al final tenemos que generar el suficiente volumen económico para poder dar trabajo a personas con discapacidad”.
Equipos que crecen juntos
Uno de los puntos fuertes de ILUNION son las personas, por eso desde la compañía están convencidos de que hay que cuidarlas, acompañarlas y potenciar su talento. Esperanza reconoce que “la mayoría de las personas que trabajamos en ILUNION sentimos que somos importantes y que crecemos con la compañía y aportamos valor”. Ese sentimiento de pertenencia y de orgullo de estar en una empresa en la que sientes que sumas valor a la sociedad impacta directamente en el día a día de sus empleados. Por eso, cuando llegan a puestos de responsabilidad, quieren hacer ese acompañamiento que ellos también han recibido a lo largo de su trayectoria profesional.
Mónica también sintió que sus superiores la orientaron en todos los pasos que ha ido dando. ILUNION es una compañía con muchos centros y gran complejidad, lo que hace que gestionar las relaciones laborales sea un trabajo más laborioso. A pesar de ello, Mónica, que reconoce que lo que más vértigo le daba era la gestión de los equipos, con el tiempo entendió que liderar exige escucha, empatía y presencia constante. Ahora intenta replicar con su equipo el mismo acompañamiento que ella recibió. “Intento mostrarles toda la cercanía y toda la empatía porque entendemos que en el día a día surgen necesidades y tienes que estar ahí. Esto es lo que aplico en primera persona y es algo que además proyectamos a nivel compañía”, explica.
Fran comparte esa misma visión. “Nosotros creemos que el talento interno es el que nos da un salto de calidad. Apostar por personas que conozcan la empresa desde dentro nos va a hacer evolucionar a mejor”, explica. En los últimos meses, su área de Limpieza y Medio Ambiente ha promocionado perfiles de Barcelona y Málaga sin necesidad de trasladarlos a Madrid. “Buscamos talento y nos da igual el lugar de España en el que estén, que intentamos elevarlo”, explica.
Las historias de Mónica, Fran y Esperanza demuestran que en ILUNION crecer no significa solo asumir nuevas responsabilidades, sino formar parte de un proyecto donde las personas encuentran oportunidades, acompañamiento y motivos para quedarse.







