«Me llamaron y me dijeron que me preparase, que ya volvíamos a trabajar a la Plantona. Nos citaron para el día 18 de mayo y, unos días antes, nos avisaron para decirnos que no fuésemos. No nos dieron más explicaciones. Yo dejé mi anterior trabajo y desde entonces estoy sin cobrar».
Quien habla es un operario de residuos que hoy debería estar trabajando en la planta de fracción resto del Consorcio para la Gestión de Residuos Sólidos de Asturias (Cogersa), la Plantona, la gran infraestructura que recicla de forma automática la basura de la bolsa negra y transforma una parte en combustible sólido recuperado (CSR).
La Plantona quedó calcinada en abril de 2024, apenas unos meses después de su puesta en funcionamiento, y se prevé que vuelva a estar operativa a pleno rendimiento este otoño. Sin embargo, el calendario previsto para su reactivación ya se ha incumplido. Lo programado era que una treintena de operarios se incorporasen en mayo para retomar la actividad de forma paulatina.
Trabajadores de Valtalia, la compañía gallega que construyó la planta, habían sido citados para comenzar a trabajar el 18 de mayo. Meses después se incorporaría personal propio de Cogersa. Pero no fue así. Según trasladó Alejandro Calvo, consejero de Movilidad y presidente del consorcio, Valtalia solicitó una ampliación de plazo. No hubo más explicaciones. Calvo señaló que «no vamos a provocar estrés por un mes arriba o un mes abajo».
La sensación entre los trabajadores, muchos de los cuales ya habían pasado el preceptivo reconocimiento médico y otros estaban pendientes de hacerlo, es muy distinta.
«A mi anterior empresa le dije que me diese de baja porque iba a empezar a trabajar en la Plantona. Estaba todo listo. A última hora me dijeron que había un problema, sin dar más detalles. La responsabilidad es de Cogersa y es una vergüenza tener en esta situación a más de treinta familias. No sabemos cuándo vamos a estar trabajando y para nosotros un mes arriba o uno abajo significa ingresos para la familia«, indica este operario, que admite estar «desesperado».
El retraso en la puesta en marcha de la Plantona, así como la tensión en la cúpula de Cogersa, han vuelto a situar al consorcio en el primer plano político.
«El incendio lo cambió todo», resume este trabajador, que ya operaba en la planta cuando se produjo el fuego, hace más de dos años. «Todos sabemos lo que pasó aquel día: en una zona de la planta se apiló muchísima basura. Toneladas. No debería haber estado ahí, porque era una nave nueva, y acabó incendiándolo todo. La responsabilidad era de Cogersa, porque allí no se movía un papel sin su autorización. A los trabajadores nos llamó la atención que se almacenase dentro de una nave todo ese material y no en el exterior. En esa pila, que propició el incendio, había incluso botes de disolvente«, relata.
En un primer momento, Cogersa responsabilizó a Tragsa, la empresa estatal que operó la planta en sus inicios, y anunció acciones judiciales que siguen en marcha. También dirigió sus reclamaciones contra Valtalia, la constructora de la instalación.
Sin embargo, un informe de la Guardia Civil descartó esa tesis y concluyó que no podía determinarse con precisión el origen del fuego. El documento señala que el incendio se produjo después de que una excavadora apilase materiales que habían sido depositados previamente por un camión. A esos materiales es a los que hace referencia este trabajador, que no tiene dudas de que «no se depositaron de manera correcta». Más allá del incendio, los operarios solo tienen un objetivo: volver a trabajar.
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