Después de reunirse virtualmente para «revisar las condiciones y perspectivas del mercado mundial», la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados (OPEP+) ha decidido este domingo un cuarto aumento consecutivo de sus cuotas de producción de 188.000 barriles diarios (bd) para julio, según ha informado el cártel en un comunicado.
La decisión fue adoptada por siete de los 21 países que forman la OPEP +, que es la organización de países productores de petróleo liderada por Arabia Saudí y Rusia y de la que el pasado 1 de mayo se fue Emiratos Árabes Unidos, el cuarto país productor del mundo, después de constantes tensiones con otros miembros de la organización.
Los siete países son Arabia Saudí, Rusia, Irak, Kuwait, Argelia, Kazajistán y Omán, los mismos que han estado revirtiendo gradualmente parte de los recortes voluntarios aplicados en 2023 para hacer frente a la caída de los precios del petróleo. De hecho, el aumento es idéntico al aprobado para junio y ligeramente inferior a los previstos para abril y mayo, de 206.000 barriles diarios cada uno, tras ajustar en ese último mes las cuotas por la salida de Emiratos Árabes Unidos.
«Los países continuarán monitoreando y evaluando de cerca las condiciones del mercado y, en su esfuerzo constante por apoyar la estabilidad del mercado, reafirmaron la importancia de adoptar un enfoque prudente y mantener plena flexibilidad para aumentar, pausar o revertir la eliminación gradual de los ajustes voluntarios de producción, incluyendo la reversión de los ajustes voluntarios previamente implementados y anunciados en noviembre de 2023″, añaden los citados siete Estados en un comunicado.
Sin impacto en los precios
Pero el anuncio, según analistas consultados por EFE, probablemente no tendrá impacto en los precios del petróleo, que se vieron impulsados al alza por la guerra en Oriente Medio y que ahora se sitúan en 85 dólares (el barril de Brent). El problema es que la capacidad de producción sin explotar en el mercado petrolero se concentra actualmente en los países del Golfo, cuyas exportaciones se han reducido drásticamente debido al bloqueo del Estrecho de Ormuz, orquestado por Irán desde el inicio del conflicto en Oriente Medio.
No en vano, el cierre del estrecho de Ormuz, por donde normalmente transita cerca del 20% del petróleo y gas comercializado en el mundo, ha reducido drásticamente las exportaciones de los principales productores de la región. Los últimos datos de la organización petrolera, recogidos en su informe mensual de mayo con cifras de abril, muestran una fuerte caída de la producción de la alianza, que descendió hasta 33,2 millones de barriles diarios (mbd) en abril, frente a casi 43 mbd en febrero. La caída, de casi 10 mbd, equivale a cerca de una cuarta parte de la producción que la alianza mantenía antes del estallido del conflicto.












