- Evolución de la autoubicación ideológica en España
- Incremento en los extremos ideológicos y polarización
- Factores que influyen en el cambio ideológico
- Transformación del sistema de partidos y vaciamiento del centro
- Reacción frente a movimientos progresistas
- Pluralidad ideológica en España
- Tendencia coyuntural hacia la derecha en Europa
- Papel del movimiento conservador en España
- Divisiones en el debate sobre la inmigración
- Consenso social sobre la integración y seguridad
- Visibilización de posiciones conservadoras y progresistas
- El debate político actual y el “chovinismo del bienestar”
Evolución de la autoubicación ideológica en España
Si atendemos a la evolución de la media de autoubicación ideológica, los cambios no son especialmente grandes. La sociedad española no se ha desplazado de forma masiva hacia la derecha o izquierda. Según comparte Mullor con Confidencial Digital, donde sí se han percibido «cambios importantes» es en los extremos de la escala. «Ha aumentado el número de personas que se sitúan en posiciones ideológicas más alejadas del centro«. Parte de dicho crecimiento es real y, según detalla, parte puede estar relacionado con las dificultades que presentan los datos de opinión pública desde la pandemia, que ha introducido algunos problemas metodológicos en las encuestas.
Incremento en los extremos ideológicos y polarización
Es una tendencia «que viene de atrás». El aumento de extremos era visible antes de la pandemia de 2020, pero en estos últimos años, explica a ECD, se ha intensificado. «El crecimiento ha sido especialmente notable en las posiciones más a la derecha de la escala, concretamente entre quienes se sitúan en los niveles 8, 9 y 10 (los niveles más bajos corresponden al ala izquierda o ultraizquierda, mientras que los más altos corresponden a la derecha o ultraderecha)».
Mullor afirma que este fenómeno se observa sobre todo en hombres. Durante la última década, los hombres de todas las edades tienden a ubicarse más frecuentemente en torno al 8 o incluso por encima. En esta línea, indica que hace 20 años era muy poco habitual encontrar a personas que se definieran públicamente en dichas miradas ideológicas.
La percepción social de la derecha más a la derecha ha cambiado, sostiene. «A comienzos de siglo, muy pocas personas se identificaban con esa etiqueta; hoy existe un porcentaje significativo que lo hace sin reparos. En torno al 15% se sitúa en ese espacio ideológico», según los datos de su estudio, “La polarización ideológica en España”.
Factores que influyen en el cambio ideológico
Explica que parte del cambio es que, en los últimos años, han coincidido numerosos acontecimientos con capacidad para alterar las actitudes políticas: el procés, la irrupción de Vox, la pandemia y otros factores.
«La principal novedad es la consolidación de un electorado de derecha dura o ultraconservador que ya muestra una notable estabilidad». En esta línea, asegura que, del mismo modo que históricamente siempre ha existido un espacio de extrema izquierda en España, ahora también existe un grupo relevante y estable de ciudadanos que se identifica con posiciones de extrema izquierda. Además, en esta ecuación no se debe dejar en saco roto la entrada de Pedro Sánchez al Palacio de la Moncloa. Las diversas políticas migratorias, de género y de apego a partidos anticonstitucionalistas han facilitado la inclinación de un sector de la población a los extremos.
Incremento en los extremos ideológicos y polarización
El investigado y sociólogo, indica que, a medida que han aumentado los extremos ideológicos, ha habido un aumento medible de polarización. «Observamos que han desaparecido muchos votantes que antes se situaban en posiciones de centroizquierda y centroderecha«.
Mullor subraya que este hecho genera una mayor polarización ideológica. «Además, no es un fenómeno que afecte únicamente al eje izquierda-derecha, sino a otras dimensiones políticas y culturales«.
Transformación del sistema de partidos y vaciamiento del centro
Según explica a ECD, el cambio empieza a apreciarse a mediados de la década pasada, coincidiendo con la transformación del sistema de partidos. Tradicionalmente, los votantes del Partido Popular se situaban entre el 6 y el 7 de la escala ideológica, mientras que existían partidos como UPyD o Ciudadanos que ocupaban claramente el espacio de centro.
Al mismo tiempo, una parte de los votantes del PSOE se ha desplazado más hacia la izquierda, provocando también un vaciamiento del centro político.
Reacción frente a movimientos progresistas
Observa una reacción frente a algunos de los movimientos sociales relacionados con el progresismo que alcanzaron un gran protagonismo en la última década, como el feminismo.
Según los últimos datos, en 2012 había un 50% de jóvenes que sí lo hacían, pero al pasar a 2025 era un 38%. Casi cuatro de cada diez jóvenes en España se identifican como feministas, mientras cerca de la mitad lo percibe como una herramienta de manipulación política.
Pluralidad ideológica en España
La situación ideológica que atraviesa España, añade, puede interpretarse también de forma positiva: «España ha ganado pluralidad ideológica.
Durante mucho tiempo se decía que era un país predominantemente centroizquierda; hoy presenta una diversidad política más parecida a la de otras democracias europeas, con espacios ideológicos más definidos», sostiene.
Tendencia coyuntural hacia la derecha en Europa
En estos momentos, existe una tendencia coyuntural de desplazamiento hacia la derecha en numerosos países europeos.
Asegura que no es una anomalía que existan partidos y grupos sociales de derechas con un peso significativo. En efecto, en Europa, la principal familia política es el Partido Popular Europeo, que lidera la mayoría de los ejecutivos del continente.
Papel del movimiento conservador en España
En este sentido, se contempla cómo hay una reacción específica frente a determinadas políticas progresistas. España se situó desde los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero a la vanguardia de diversas reformas sociales o culturales; se ampliaron derechos civiles como el matrimonio igualitario, la ley de dependencia, la igualdad de género y la ley contra la violencia machista.
También hubo cambios en aborto, divorcio, educación y memoria histórica, modernizando el Estado del bienestar. «Desde una perspectiva positiva, puede interpretarse que el movimiento conservador está desempeñando un papel que históricamente ha tenido: poner límites o introducir correcciones cuando una parte de la población siente que ciertos cambios avanzan demasiado rápido».
Divisiones en el debate sobre la inmigración
La inmigración es uno de los ámbitos donde el cambio resulta evidente. «Es la primera vez, según los datos, que observamos una opinión pública claramente dividida«. La distancia entre votantes de izquierda y derecha respecto a la inmigración se ha ampliado «hasta niveles comparables a los que existen entre demócratas y republicanos en EE. UU.».
Mientras una parte importante de la izquierda defiende posiciones más abiertas, explica, en la derecha ha surgido una postura más firme en materia de control migratorio.
Consenso social sobre la integración y seguridad
El investigador comparte con ECD que también existe un amplio consenso social en aspectos como que más del 70% de españoles considera que la integración es un requisito fundamental. Es decir, tres de cada cuatro ciudadanos creen que quienes llegan a España deben adaptarse.
«Los votantes conservadores siempre han mostrado una mayor predisposición a respaldar políticas con la seguridad, la defensa o el fortalecimiento de la autoridad». No obstante, no es baladí que ahora estas posiciones «se expresan de manera mucho más abierta y visible«.
Visibilización de posiciones conservadoras y progresistas
Respecto al posicionamiento de un cierto sector, ha detallado cómo, durante años, muchos partidos evitaban presentarse explícitamente como conservadores. Vox, en cambio, «ha desarrollado una labor de pedagogía política reivindicando sin complejos posiciones conservadoras en cuestiones como la seguridad, inmigración o identidad nacional», algo similar ocurrió anteriormente en la izquierda alternativa con sus propias políticas ideológicas centradas en la ampliación de derechos sociales, el feminismo, la defensa del Estado del bienestar, la igualdad LGTBI, el ecologismo, la memoria histórica y la justicia social.
El debate político actual y el “chovinismo del bienestar”
En este contexto, según el investigador del CSIC, Luis Mullor, en España no existe hoy ningún partido relevante que cuestione el Estado del bienestar, ya que tanto la derecha como la izquierda defienden, con distintos matices, la sanidad, la educación y las pensiones públicas.
La novedad del debate político actual se situaría en la aparición de propuestas que priorizan el acceso de los nacionales frente a los inmigrantes en determinadas ayudas o recursos, una posición conocida como “chovinismo del bienestar” y asociada en el caso español a Vox.
En cualquier caso, añade el investigador, este tipo de diferencias ideológicas no deben interpretarse necesariamente de forma negativa, ya que una democracia funciona mejor cuando los partidos explicitan con claridad sus propuestas y permiten a la ciudadanía conocer con precisión qué defiende cada uno.
















