Las claves
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La voz de Niurka resonó con fuerza en el patio del Centro de Emergencia y Atención Integral 24 horas (CEDIA), donde Cáritas atiende a más de 2.000 migrantes e indigentes.
«Llegué sola de Cuba embarazada de mellizos», le contaba cara a cara con sus bebés en brazos al Papa León XIV, que ha decidido hacer su primer acto público en la ciudad en un barrio humilde como Carabanchel, para conocer la situación de miles de migrantes e indigentes que cada día su Iglesia ayuda en Madrid.
Detrás del «doloroso» testimonio está Niurka, una abogada de 33 años que arrastra la cicatriz invisible de quien tuvo que huir de Cuba completamente sola, con la incertidumbre como único equipaje. Cuando llegó a España, descubrió que estaba embarazada de mellizos. Gracias al apoyo de Hogar Santa Bárbara nacieron Ares Ezequiel y Atenea.
Este gesto ha sido el más valorado por las decenas de asistentes, la mayoría de diferentes órdenes religiosas, que realizan labores sociales, y de personas que han recibido ayuda en estas. Según cuentan algunos a EL ESPAÑOL, ven muy significativo que el primer acto del Papa sea en un centro de personas en riesgo de exclusión. «Los últimos sean hoy los primeros», apuntaba Luis Hernández de Cáritas Madrid durante su discurso en el acto.
Bajo un sol de justicia madrileña, una marea de gorras blancas y abanicos frenéticos rítmicamente agitados intentaba arañar algo de sombra en el patio. «Estamos en una encrucijada de barrios —Carabanchel, Latina, Aluche, Lucero—, con nombres que saben a vida sencilla, y a presencia de la Iglesia encarnada en lo cotidiano», le ponía en contexto a León XIV, el cardenal José Cobo.
La expectación vecinal se desbordaba en los aledaños. Los balcones obreros se han engalanado con banderas de Venezuela o Perú para recibir al Pontífice. Tampoco faltaron los grupos de fieles sosteniendo pancartas de bienvenida.
✝️🤱 Una madre de mellizos agradece al Papa la labor de la Iglesia por ayudar a criar a sus hijos tras llegar a Madrid sola: le regala un lazo con sus nombres
Esta es al historia de Ares, Ezequiel y Atenea, que recibieron el sacramento del bautismo. «Gracias Padre por ayudarnos… pic.twitter.com/IHblEEWE9R
— EL ESPAÑOL (@elespanolcom) June 6, 2026
Entre la multitud, Giovanna Gil aguanta el calor con la «ilusión» intacta de quien acude invitada por ser voluntaria en una obra social de marianistas. Unos metros más allá, Sergio, voluntario del centro de salud mental San Felipe de Vallecas, resume el sentir general con una frase que repiten todos como un mantra: «Estamos emocionados. Es sumamente significativo que haya decidido venir aquí primero».
A su llegada, el Papa Francisco ha empezado por visitar el centro donde la estancia media de quien duerme dentro no supera los tres meses. Para muchos, visitar primero este lugar «Es la esencia del Evangelio», sentenciaba Sor María Carmen, llegada de un comedor social hermano.
La música cristiana de ambiente ha elevado los ánimos hasta su llegada, para que finalmente fuera la famosa cantante Niña Pastori la que pusiera el broche de oro (también con música) a la ceremonia.
El cardenal José Cobo quiso recibir al Pontífice haciéndole sentir de la ciudad: «Quien está en Madrid, es de Madrid. Gracias, Santo Padre, por hoy también ser de Madrid», para luego concluir con un castizo «de Madrid al cielo».
Las palabras más duras de la tarde tuvieron nombre propio: la de la cubana Niurka y el senegalés Khadry, que tras cruzar el Atlántico, encontró refugio en la Iglesia. «Gracias por acercarse a las personas migrantes», le decía al Papa.
«Estoy muy contento de comenzar aquí mi visita a Madrid», arrancaba su discurso el Pontífice. «Vuestros testimonios nos abren una ventana a un panorama inmenso», clamaba, hilando los nombres de Niurka y Khadry.
🗣️ El relato de un inmigrante ante el Papa tras llegar en pandemia a España y que ahora tiene trabajo: «Encontré personas que me hicieron sentir que mi vida importaba» pic.twitter.com/bTU2euF9wq
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En su discurso, el Papa también se refirió a los que desprecian la ayuda social: «También los cristianos, en muchas ocasiones, se dejan contagiar por actitudes marcadas por ideologías mundanas o posicionamientos políticos que llevan a injustas conclusiones engañosas. El hecho de que la caridad resulte ridiculizada me hace pensar que es necesario volver al Evangelio».
Recordando las palabras del anterior Papa Francisco, lanzaba una pregunta al público: «Cuando tú das limosna, ¿miras a los ojos del mendigo? ¿Le tocas la mano para sentir su carne?».
Al terminar su discurso, Alba, una de las educadoras sociales del centro, se acercó al Pontífice para entregarle un regalo cargado de simbolismo: un árbol cuyas hojas son los deseos cosidos a mano por los usuarios del CEDIA. A cambio, Francisco entrega al centro un cuadro con el icono de Cristo, un recordatorio de quién habita detrás de cada persona sin hogar.
Tras rezar un Padrenuestro, León XIV deja Carabanchel habiendo ‘alzado la mirada’ hacia los más desfavorecidos, como dicta el lema de su viaje, ahora con rumbo a compartir escenario con los más jóvenes.








