Los futuros estadounidenses anticipan otra jornada mixta en Wall Street, con nuevas y destacadas caídas en los índices con fuerte componente tecnológico, al igual que sucedió este jueves, una jornada en la que el Dow Jones renovó máximos históricos.
Y es que el sentimiento adverso a la tecnología sigue manifestándose claramente después de que Broadcom decepcionase al mercado con los ingresos de su negocio de chips. La compañía cayó un 12% este jueves y extiende la caída en las operaciones previas a la apertura bursátil, arrastrando consigo a compañías del sector como Marvell Technology o Micron. Estos nervios también se han contagiado a las bolsas asiáticas.
Y es que, según algunos expertos, el mercado podría haber subido demasiado y convendría esperar una corrección. «Comenzamos a percibir un creciente interés por recoger beneficios tras una sólida subida desde abril», apunta Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote Bank. «Una corrección sería saludable para muchos índices bursátiles con fuerte peso tecnológico en este punto. Sin embargo, la presión compradora en las caídas sigue siendo tan intensa que los retrocesos no llegan a convertirse en correcciones saludables«.
Esta tesis la comparte Keith Lerner, director de inversiones (CIO) y estratega jefe de mercados de Truist Wealth, quien cree que el mercado «simplemente necesita un descanso». «El mercado alcista todavía merece el beneficio de la duda, pero a menudo los mercados avanzan dos pasos hacia adelante y uno hacia atrás. Hemos tenido tres pasos hacia adelante, así que quizá toque al menos un pequeño paso atrás o, como mínimo, un movimiento lateral», señala.
A VUELTAS CON SPACEX
Como decimos, la tecnología copa gran parte del interés del mercado. En especial, la esperada salida a bolsa de SpaceX, que sigue dando que hablar después de haber fijado su precio de salida en 135 dólares por acción, con el objetivo de recaudar 75.000 millones de dólares y alcanzar una valoración de 1,78 billones de dólares.
Según ha informado ‘Financial Times’, Goldman Sachs, el principal banco colocador en la OPV, creería que la compañía aeroespacial de Elon Musk podría alcanzar esa valoración si los ingresos de xAI, su división de IA, se incrementan hasta los 332.000 millones de dólares para 2030. Esto supondría multiplicar por 100 unas ventas que rondaron los 3.200 millones en el último ejercicio en un negocio que representa menos de una quinta parte de SpaceX y que, en cambio, consume casi el 80% de su ‘capex’.
«Sí, la empresa está quemando efectivo. Sí, no existe ninguna certeza de que sea técnicamente capaz de construir la infraestructura espacial necesaria para justificar su valoración. Y sí, es más probable que no que la compañía no genere flujos de caja significativos durante la próxima década que respalden su valoración estratosférica. Pero la valoración de una empresa como esta tiene más que ver con los sueños que con el valor fundamental«, apunta Ozkardeskaya. Por ello, esta experta cree que el precio de la acción tiene potencial para subir y, «dada la intensidad de las expectativas, probablemente subirá». «Apostar a la baja parece mucho más arriesgado que mantenerse al margen», añade.
También se habla de las potenciales salidas a bolsa de OpenAI y Anthropic, dos de las mayores ‘startups’ de IA. Esta última ha pedido una pausa en el desarrollo global de esta tecnología, ante la posibilidad de que estos modelos puedan empezar a mejorar sin intervención humana. Según apunta en una publicación, la automejora aún no se ha producido y no es inevitable, «pero podría llegar antes de lo que la mayoría de las instituciones están preparadas». Pese a ello, el furor por la IA no parece disminuir ni un poco.
¿UNA MAYOR DESCONEXIÓN?
En este sentido, Ozkardeskaya y otros expertos destacan que el mercado parece estar cada vez más «desconectado de la realidad», ya que los fundamentos de muchas de estas compañías y la situación macroeconómica no deberían estar provocando estas subidas.
Y es que fuera de la tecnología, la historia sigue siendo la misma: una energía persistentemente cara que mantiene las rentabilidades de la deuda cerca de máximos de varias décadas. Al mismo tiempo, los bancos centrales están adoptando un tono más agresivo en un intento de contrarrestar el aumento de los precios del petróleo ralentizando la actividad económica. Esto, apunta la analista de Swissquote, sigue presionando a los sectores ajenos a la tecnología y estrecha la amplitud del mercado.
Con este escenario, solo ve dos salidas posibles: una resolución de las tensiones en Oriente Medio durante las próximas tres o cuatro semanas, lo cual podría provocar una fuerte caída de los precios del petróleo, aliviando la presión sobre las rentabilidades de la deuda; o que la cosa se mantenga como está, llevando a las rentabilidades de la deuda al alza, erosionando las expectativas de beneficios y desencadenando una fuerte corrección bursátil en la que la tecnología también sufriría un retroceso significativo.
«Dada la complejidad de la situación en Oriente Medio, me inclino por el segundo escenario. Pero soy una persona pesimista por naturaleza», agrega.
EMPLEO DE EEUU
En la escena macroeconómica cobra especial importancia el informe de empleo de mayo de EEUU. El mercado prevé la creación de 95.000 nuevos puestos de trabajo en mayo, en comparación con los 115.000 del mes anterior y que la tasa de paro se mantenga estable en el 4,3%.
«Estamos atravesando un período inusual para la economía estadounidense. Si bien el crecimiento se mantiene, aumenta la incertidumbre sobre el estado de la economía y crece la preocupación por el impacto de la inteligencia artificial (IA) en el mercado laboral. No obstante, aún no está claro que la IA esté destruyendo empleos», dice Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB.
Un mal dato podría complicar la labor de la Reserva Federal (Fed) y descartar casi por completo una reducción de los tipos de interés este año. De hecho, las cifras que arroja la herramienta FedWatch de CME cada vez se inclinan más hacia un escenario de subidas antes que hacia uno en el que el banco central se mantenga estable.
«Otro resultado positivo como el de abril podría afianzar la idea de que los tipos no bajarán pronto, sobre todo si hay indicios de un crecimiento salarial significativo. Por otro lado, un dato peor de lo esperado podría generar preocupación por una posible recesión y alterar el panorama de las tasas», indica Russ Mould, director de inversiones de AJ Bell.
Con todo, Ozkardeskaya se mantiene optimista. «La IA está sustituyendo ciertos puestos de trabajo, y escuchamos regularmente noticias sobre miles de despidos en tecnología, banca y otros sectores, ya que las empresas utilizan la IA para reducir costes. De lo que se habla menos es de los empleos que se están creando gracias a las enormes inversiones en infraestructura de IA. Por ello, las expectativas siguen siendo vulnerables a sorpresas positivas«, afirma.
OTROS MERCADOS
En otros mercados, el euro sigue revalorizándose frente al dólar (+0,24%, 1,1638 dólares). El petróleo cae levemente, con el Brent rozando los 95 dólares y el WTI, los 93.
La onza de oro cae un 0,3% (4.491 dólares) y la plata recorta un 1,5% (72,87 dólares).
El rendimiento de los bonos estadounidenses a 10 años cae hasta el 4,475%.
En el mercado de las criptomonedas, el bitcoin cada vez está más cerca de perder los 62.000 dólares.

















