El verano de 2026 se presenta como un gran duelo en el mercado entre el Atlético de Madrid y el FC Barcelona. Al interés, con oferta presentada cifrada en 100 millones de euros por parte del club azulgrana por el delantero rojiblanco Julián Álvarez (26 años), que provocó la reacción furibunda en el Metropolitano ante lo que se consideró un acoso intolerable hacia su estrella, se une ahora la coincidencia en los potenciales objetivos a fichar: Bernardo Silva y Marc Cucurella.
El mediapunta internacional portugués, de 31 años, acaba contrato en el Manchester City y al lateral de la selección española, de 27 años, se le ha abierto la puerta de un Chelsea en reconstrucción. Para el Atlético, Silva es el refuerzo estelar sin traspaso que creía tener bastante encarrilado hasta hace bien poco, pero en los últimos días ha crecido muy notablemente la candidatura del Barça como destino final. De hecho, el giro de guion que Silva ha trazado recientemente, al aceptar aplazar la elección de su futuro equipo para después del Mundial cuando hasta hace nada quería resolver esta cuestión cuanto antes, da tiempo al Barça para encajarlo en su plan deportivo y económico. Silva fue en pasados mercados objetivo número uno culé y hoy se ve más como una gran oportunidad para elevar el nivel de la plantilla, con la certeza de que el jugador prioriza ser azulgrana sobre otras posibilidades, razón por la que está dispuesto a no mirar mucho el reloj.
En cuanto a Cucurella (27 años) es el carrilero zurdo que anhelan en el Atlético, pero ahí también ha asomado en el horizonte el interés del Barça, club que le formó. La perspectiva de volver a casa como jugador consagrado también pasa por encima de otras propuestas, aunque para eso antes en el plantel culé debe haber salidas en defensa, con Alejandro Balde o incluso Jules Koundé de hipotéticos candidatos. Según ha trascendido, el Atlético ha hecho con ‘Cucu’ labor de seducción a través de sus internacionales españoles, la misma mecánica que hace dos años pergeñó con Julián Álvarez y sus internacionales argentinos para convencerle a dar el paso de cambiar el Manchester City por Madrid.
Todo eso poco después de que en su cuenta oficial de X acusara al Barça de “equipo pequeño” vistiendo sarcásticamente de rojiblancos a los culés Lamine, Pedri y Raphinha “harto de preguntas absurdas a nuestros jugadores” y aludiera incluso a Negreira. MD informó que hubo una cumbre en Barcelona entre Deco, director deportivo culé, y los agentes de Julián con la perspectiva común de que el ‘9’ pudiera ir al Barça. Luego llegó la oferta al Atlético por 100 millones, negada en Madrid pero veraz. Lo que está claro es que el mercado de Barça y Atlético este verano tiene ya mucho nombre en común. Y también está clarísimo que el punto de partida no es la empatía. Más bien es un gran duelo por casi todo.













