La inminente llegada de León XIV a España ha sobrevolado la sesión de control este jueves en el Pleno de la Asamblea de Madrid. Un intercambio de pullas en el que la izquierda ha cuestionado los valores cristianos detrás de las políticas de Isabel Díaz Ayuso y en el que la presidenta madrileña ha defendido el peso de la tradición católica en la región. «Nuestra gestión siempre ha sido la de defender la libertad religiosa en la Comunidad de Madrid«, ha asegurado en respuesta a una pregunta puesta en bandeja por el portavoz del Grupo Popular, Carlos Díaz-Pache sobre las medidas extraordinarias puestas en marcha ante la visita del Papa.
«Como no somos todavía, a pesar de sus intentos, una nación laica, sino confesional, y la mayoría de los madrileños manifiestan ser cristianos y católicos, eso es lo que hemos hecho, respetar la verdad, las tradiciones se tenga o no se tenga fe», ha señalado Ayuso, quien ha abundado en el mensaje ideológico. «Es algo que es personal y que el comunismo nunca entenderá, porque se mete hasta en nuestras cabezas y en nuestras almas».
Habían previamente las portavoces de PSOE y Más Madrid utilizando contra la presidenta madrileña su acercamiento a la figura de León XIV. «Llevar dulces al Papa mientras hace la vida imposible al prójimo no sirve de nada, eso es ser un fariseo«, ha lanzado la socialista Mar Espinar durante su intervención, en la que ha aludido a la reciente rectificación del Gobierno madrileño para eliminar un copago a enfermos de ELA, la oposición de Ayuso al proceso de regularización extraordinaria o los protocolos de no derivación a hospitales de pacientes de residencias durante la pandemia.
La portavoz socialista ha acusado a Ayuso de «burda», de «comulgar con billetes de 500 euros» o de personificar la crueldad. «La crueldad tiene un nombre: el suyo», le ha espetado. De «provocaciones de barra de bar» ha tildado todo ello la presidenta madrileña, quien ha recurrido al caso Leire Díaz. «Su partido montó una trama corrupta para defender al One [en referencia a Pedro Sánchez] a costa de cargarse la democracia, está usted aquí en nombre de la cloaca. Usted es la representante de la corrupción en esta Asamblea».
También desde Más Madrid han surgido las referencias al viaje a España del pontífice. Preguntaba su portavoz, Manuela Bergerot, sobre iniciativas para la climatización de colegios e institutos cuando, en el turno de dúplica le ha preguntado qué valores comparte con León XIV. «¿Es cristiano callar ante los crímenes de guerra de Israel, es cristiano dejar que echen a las familias de sus casas los fondos buitre y que suben los precios por las nubes?», ha reprochado.
«Se han radicalizado tanto que hoy la Iglesia católica está mucho más cerca de la izquierda que de la derecha«, ha proseguido. «Hoy la izquierda está más cerca de los valores cristianos que quien dejó morir sin médico a 7.291 personas mayores», ha insistido en la misma línea que la portavoz del PSOE.
«A ver si ahora nos van a dar lecciones de creencias de ningún tipo», ha repuesto Ayuso. Sobre el fondo de la pregunta, la climatización en colegios e institutos, ha asegurado que en tres años su Gobierno ha invertido 44 millones de euros en actuaciones para mitigar los efectos de las temperaturas en infraestructuras educativas.
Pero también ha aprovechado para arremeter contra la ministra de Sanidad y cartel electoral de Más Madrid para las próximas elecciones autonómicas, Mónica García. «Hay que tener valor para hablar de servicios públicos en mitad de una huelga sanitaria provocada por su ministra, que es la que tiene que pactar las condiciones laborales de todos los médicos de España», ha reprochado.
El intercambio con Vox ha ido por otra parte, como habitualmente. La portavoz de la formación de ultraderecha, Isabel Pérez Moñino, ha acusado a Ayuso de convertir Madrid en una «aspiradora humana», en su «experimento demográfico personal».
La presidenta madrileña ha justificado que la población de la Comunidad de Madrid crecerá en otro millón de habitantes «como viene ocurriendo desde 1950 cada 10 años». Se ha revuelto contra las políticas migratorias del presidente del Gobierno, a quien afea que regularice «sin control y sin importarle que alguien venga con algún antecedente o que no quieran integrarse». Y ha acusado a Vox, otra vez, de servir a Pedro Sánchez para dividir a la derecha. «Se necesitan Pedro Sánchez y Vox cada día y lo demuestran siempre», ha zanjado.














