La celebración de un título liguero en categoría juvenil y el consecuente ascenso de categoría, ha acabado en escándalo y en una denuncia ante la Fiscalía, así como en la dimisión del presidente del club implicado.
La historia se sitúa en el municipio valenciano de Bonrepòs i Mirambell. El conjunto de la categoría Juvenil A del FB Bonrepós i Mirambell se proclamaba campeón del Grupo 7 de Tercera FFCV Juvenil. A falta de dos jornadas y tras imponerse por un claro 3-0 al Tavernes Blanques D, el Bonrepòs, con jugadores con edades entre los 16 y los 18 años, se alzaba con el título y el merecido ascenso de categoría.
Como si de un primer equipo profesional se tratara, se organizó una cena de toda la plantilla con sus familias. El lugar elegido, el Polideportivo Municipal, y la fecha, el viernes 22 de mayo. Llegado el día, jugadores, cuerpo técnico y familiares acudieron al recinto público para celebrar el campeonato. Y fue en plena celebración, cuando el entrenador, según las fuentes consultadas, quiso agradecer a sus futbolistas, algunos de ellos menores de edad, el esfuerzo y tesón mostrado durante todo el campeonato con una sorpresa: un espectáculo con una estríper.
Nadie evitó el espectáculo
Según pudo saber Levante-EMV de fuentes municipales, ni padres ni madres ni técnicos pensó en detener o impedir el espectáculo erótico. De hecho, entre los asistentes estaba el propio presidente del club, padre de uno de los futbolistas del FB Bonrepós i Mirambell. Las mismas fuentes, detallan que la celebración, tras la actuación de la estríper, siguió en el polideportivo y posteriormente en un local del pueblo.
Fue un día después, cuando la alcaldesa, Raquel Ramiro, asegura que tuvo conocimiento de lo que había sucedido en esa cena, dentro de instalaciones municipales. La mandataria socialista explica a Levante-EMV que tras poner los hechos ante el jefe de la Policía Local, ya se ha dado traslado del caso ante la Fiscalía para que se investigue lo ocurrido en dicha celebración.
Comunicado del club
Por otro lado, el presidente del club dimitió tras lo ocurrido, y este martes, la gestora de la entidad deportiva emitía un comunicado sobre unos “hechos presuntamente ocurridos” y de los que asegura “no autorizó ni tuvo conocimiento previo de ninguna actuación de esta naturaleza, que considera absolutamente incompatible con los valores deportivos, educativos y de respeto que deben regir cualquier actividad con menores”. En este sentido, avanzan que desde tuvo conocimiento de lo que ocurrió con la estríper “ha iniciado una investigación interna, ha solicitado información a las personas responsables de la actividad y ha adoptado medidas cautelares respecto de la persona que habría organizado o permitido dicha actuación”, en referencia al entrenador del equipo.
Por último, el club afirma que “reforzará sus protocolos internos de protección de menores, uso de instalaciones y organización de celebraciones, para garantizar que una situación así no vuelva a repetirse”.
















