La frase de la previa estuvo fuera de las ruedas de prensa. Entre las comparecencias oficiales de España y Argentina, la FIFA organizó un acto conjunto en el Fan Fest con los cuatro protagonistas de la víspera: Luis de la Fuente, Rodrigo Hernández, Lionel Scaloni y Emiliano ‘Dibu’ Martínez. Pero el gran protagonista fue Leo Messi.
El capitán argentino apareció por sorpresa en un evento presentado por tres leyendas del deporte mundial: el tenista Novak Djokovic, la estrella de la NBA Kevin Durant y el ex quarterback de la NFL, Tom Brady. Allí, además de analizar la final del domingo, Messi dedicó unas palabras de enorme elogio a Lamine Yamal, la gran sensación del campeonato y una de las estrellas de la selección española.
«Lamine es un grandísimo jugador, al que seguí muchísimo porque juega en un club al que amo y al que siempre deseo lo mejor. Con solo 19 años ya es uno de los referentes mundiales. Tiene toda la carrera por delante y la oportunidad de conseguir algo histórico. Nosotros intentaremos que no sea esta vez», afirmó Messi entre sonrisas.
El argentino también fue preguntado por la ya icónica fotografía tomada hace 19 años para un calendario benéfico, en la que un joven Messi sostenía en brazos a un bebé llamado Lamine Yamal. Una imagen que ha adquirido un significado especial ahora que ambos se cruzarán en la final de un Mundial.
«Lo de esa foto es una locura. La vida… Yo me hice una foto con él cuando era un bebé y ahora nos enfrentaremos en una final de la Copa del Mundo. Es uno de los mejores del mundo en este momento y le deseo muchísima suerte porque su bien será el del Barcelona también. Eso sí, intentaremos hacer un buen partido para que no tenga su mejor versión, aunque es difícil», comentó.
Pese a centrar gran parte de sus elogios en Lamine, Messi quiso dejar claro que la amenaza española va mucho más allá del extremo azulgrana. «No es solo Lamine. España tiene grandísimos jugadores y un gran juego. Nosotros también tenemos nuestras armas», concluyó el capitán argentino, que buscará levantar el segundo Mundial de su carrera frente a la selección que lidera el nuevo crack del Barça, que heredó su dorsal 10 blaugrana.














