El mercado de la vivienda en España vive uno de sus momentos más tensos de las últimas décadas. Los precios del alquiler han subido con fuerza y la oferta de viviendas disponibles es cada vez más limitada, lo que complica el acceso a un hogar para muchas familias.
Los jóvenes son uno de los colectivos más afectados, ya que siguen encontrando grandes dificultades para independizarse. Según diferentes estudios recientes, el 85% de los menores de 30 años no puede independizarse y siete de cada diez jóvenes con trabajo siguen viviendo con sus padres. Incluso quienes consiguen alquilar una vivienda en solitario llegan a destinar hasta el 92% de su sueldo al pago del alquiler.
Sobre esta situación se ha pronunciado Gonzalo Bernardos, profesor de economía de la Universidad de Barcelona y colaborador habitual en diferentes programas de televisión.
El economista ha analizado la evolución del mercado inmobiliario y ha advertido de los posibles cambios que podrían producirse durante los próximos meses, especialmente en grandes ciudades.
Bernardos ha compartido una reflexión en su perfil de la red social X (antes Twitter) donde ha lanzado un aviso sobre lo que podría ocurrir durante 2026. Según explica, la demanda de clase media-alta en ciudades como Madrid, Barcelona y Valencia «no está dispuesta a pagar los elevados precios que piden los propietarios».
El economista asegura que esta situación ya está teniendo consecuencias directas en el mercado. En Madrid, por ejemplo, las operaciones cayeron un 15,4% durante el segundo semestre de 2025, mientras que en Barcelona descendieron un 10,8% y en Valencia un 7,2%.
Bernardos advierte de que lo que ocurre en estas grandes ciudades «no puede proyectarse al resto del país». Sin embargo, considera que distintos factores internacionales, como las repercusiones de la guerra contra Irán, podrían afectar al mercado inmobiliario español durante los próximos meses, provocando que las transacciones de viviendas disminuyan alrededor de un 8% este año.
Pese a la posible caída de las compraventas, el economista sostiene que «el precio de la vivienda seguirá subiendo» alrededor del 5% debido a la gran diferencia existente entre la oferta y la demanda: «Las viviendas nuevas iniciadas en 2026 no llegarán a las 200.000″.










