Satisfecho, orgulloso y con el alivio de quien por fin ve premiada la fe de su equipo en un final apretado compareció Txus Vidorreta después de la épica victoria de La Laguna Tenerife en la pista del Real Madrid. El técnico aurinegro puso en valor la personalidad de los suyos para sobrevivir a todos los momentos delicados del encuentro y acabar tumbando al vigente campeón con un triple decisivo de Jaime Fernández a poco menos de 12 segundos del cierre. «Estamos muy contentos por esta victoria cimentada en la fe que hemos tenido durante los 40 minutos», resumió de inicio el preparador bilbaíno, que destacó el temple de los suyos cuando el encuentro parecía escaparse definitivamente.
Porque el Canarias llegó a verse siete abajo a poco más de minuto y medio para el final, pero lejos de bajar los brazos encontró soluciones desde el perímetro para completar una remontada de tremendo mérito. Vidorreta subrayó el extraordinario acierto de los aurinegros: «Hemos anotado cuatro triples prácticamente consecutivos cuando pintaba más feo y el Real Madrid había conseguido una ventaja que no era decisiva, como se ha demostrado, pero sí muy importante». Ahí apareció la figura de Jaime Fernández, autor de un último cuarto memorable y del lanzamiento ganador. El entrenador del conjunto lagunero reconoció que jamás dudó sobre quién debía asumir la responsabilidad en la acción definitiva. «Teniendo en cuenta el último cuarto que llevaba Jaime, no he tenido ninguna duda de que tenía que jugársela él», explicó antes de elogiar también la defensa posterior sobre Mario Hezonja en la última posesión blanca.
Más allá del desenlace, Vidorreta consideró que su equipo había firmado un encuentro muy serio desde el inicio. «Los seis o siete primeros minutos hemos jugado muy bien, hemos controlado en defensa y hemos estado acertados en ataque», analizó. El técnico reconoció, eso sí, que el Madrid encontró ventajas importantes castigando el uno contra uno, especialmente con Theo Maledon atacando en llegada y generando muchos problemas a la defensa aurinegra. No obstante, el Canarias nunca se descompuso. «Parecía que iban a ser diferencias más decisivas, pero hemos sido capaces de reaccionar», señaló sobre la capacidad de los suyos para mantenerse vivos antes del descanso y volver a hacerlo tras cada arreón blanco durante la segunda mitad.
Supo conjunto aurinegro adaptarse a un contexto marcado por las bajas y la ausencia de centímetros en la pintura. Lejos de esconderlo, Vidorreta abrazó el escenario con naturalidad e incluso con cierto tono jocoso. «Estamos teniendo que jugar un baloncesto que mola», deslizó el preparador canarista, que definió la propuesta de su equipo como un «rock and roll». «Tengo un equipo de pequeños», añadió.
Los jugadores canaristas entendieron perfectamente cual era el plan de partido de Txus Vidorreta. «Creo que llevábamos ya cinco tiros en los primeros 40 o 50 segundos», recordó el estratega aurinegro, convencido de que esa agresividad inicial reflejó lo que quería de los suyos. «Querían jugar con energía, con esfuerzo y con entusiasmo, porque era la única forma de disfrutar este premio», explicó. El técnico insistió en varias ocasiones en esa idea de disfrutar la oportunidad pese al mal momento en el que llegaba el equipo. «Hay otros diez equipos que ya no están en el playoff y nosotros, aunque llegábamos con una mala racha y con muchas bajas, queríamos disfrutar de este regalo».
Esa falta de presión, precisamente, fue otro de los factores que ayudó a ver una versión tan valiente del Canarias. Vidorreta reconoció que el equipo afrontó el choque liberado mentalmente, consciente de la dificultad de la empresa pero decidido a competir sin complejos. «Hoy teníamos piernas y además estábamos sin ninguna presión, y eso nos ha hecho disfrutar en el campo y jugar sin inhibiciones», apuntó.
El entrenador aurinegro tampoco escondió que el plan pasaba por asumir que el sufrimiento en el rebote iba a ser inevitable ante un rival tan poderoso físicamente. «No podíamos jugar de otra manera», admitió. «Tengo cincos que son cuatros y tengo treses que son doses quitando a Thomas Scrubb». Por eso, el Canarias apostó por imprimir velocidad, abrir el campo y tratar de compensar su inferioridad interior con dinamismo y acierto exterior. «No vamos a jugar de otra manera tampoco el jueves», avisó Vidorreta.
En ese sentido, Vidorreta recordó incluso el reciente precedente del Real Madrid dominando el rebote frente al Valencia Basket en la Final Four de la Euroliga pese a no contar entonces con Sissoko ni Yurtseven y perder además por lesión a Garuba. «Era evidente que hoy íbamos a sufrir en el rebote, pero era algo para lo que estábamos preparados», señaló el entrenador.
Con la eliminatoria ahora favorable al conjunto lagunero, la atención se traslada ya al Santiago Martín, donde mañana el Canarias puede asestar el golpe definitivo y cerrar su pase a semifinales. No será fácil, claro. Por eso Vidorreta lanzó un mensaje a la grada aurinegra, apelando al ambiente de las grandes noches. «Vamos a disfrutar del momento», pidió el técnico, consciente de la enorme dificultad que entraña volver a derrotar al Real Madrid apenas 48 horas después. «Ganarle dos veces seguidas al Real Madrid en dos días es complicadísimo y aun así lo vamos a intentar todos juntos al cien por cien».
Quiere el preparador aurinegro que el Santiago Martín se convierta en una olla a presión semejante a la vivida en el playoff europeo frente al Galatasaray. «Que haya esa atmósfera de los días especiales», reclamó Vidorreta.







