Último avance. El Hércules está decidido a mejorar las condiciones salariales de su capitán, Nico Espinosa. Lo hace justo después de anunciar oficialmente a Carlos Mangada que no sigue, que no recibirá oferta de renovación. Podía intuirlo, pero ahora ya es un hecho. Con el mediocentro fuera del vestuario, la alicantinidad del proyecto quedaría en manos del canterano, siendo el más ‘veterano’ y de Andy Escudero, Jorge Galvañ y Guti. El club desea que uno de los símbolos de la última etapa de la SAD propiedad de la familia Ortiz continúe llevando con un orgullo real la bandera blanquiazul.
Después de múltiples conversaciones y de nueve meses de avances, retrocesos y también de haber llegado a alcanzar hasta un principio de acuerdo, la comisión deportiva espera que la última proposición que le hará llegar en horas al jugador sea la definitiva y que el atacante extienda su vínculo con la entidad tres cursos más, es decir, que firme hasta junio de 2029. Para que eso se produzca, las dos partes deberán hacer una concesión en su planteamiento anterior. De esta manera, el jugador vería mejorada su retribución y el Hércules retendría a un talento en desarrollo que solo necesita que las lesiones le den tregua para poder alcanzar el pico de forma y juego que ya dejó entrever en el estreno del proyecto en Primera RFEF, la temporada pasada.
Las dos partes ambicionan, cada una a su manera, sellar totalmente el acuerdo y poderlo anunciar por fin, pero aún queda este último escalón por subir, aunque es la vez que han estado más cerca, el instante de este denso proceso en el que lo que demandan unos y otros, jugador y club, está más próximo a satisfacerles.
Había el convencimiento de que esta semana iba a ser crucial para desencallar la situación y así confía la comisión deportiva blanquiazul que sea, pero hasta que el pacto no tenga impreso todas las improntas, incluida la de su oficina de representación, no se puede garantizar que, por más ganas que se diga que se tienen, el desenlace sea el que todos llevan aventurando desde Navidad.
Diez temporadas
Nico Espinosa nunca ha ocultado, públicamente, que su anhelo es continuar ligado mucho tiempo más al club de su vida, al que se siente ligado emocional, íntima y deportivamente. Si se produce el final feliz, serán 10 temporadas con presencia suya en el primer equipo partiendo desde la cantera.
Celebraría su 28 cumpleaños defendiendo la misma camiseta. Pero algo tiene que cambiar. Este curso solo ha completado seis encuentros, dos más que Oriol Soldevila, que lleva fuera desde octubre. Tiene el favor de la grada, del que será su técnico en el inicio del nuevo ejercicio, de la comisión deportiva… El momento de explotar futbolísticamente es ahora, pero todavía falta su firma.











