Los técnicos de la Federación y los operarios del club encargados del cuidado del césped de Riazor, y también de las instalaciones, realizaron tareas durante esta mañana para analizar los daños tras la invasión de la celebración del domingo. Hacía 26 años, desde la celebración de la Liga, que la afición blanquiazul no saltaba al campo de tal manera. Entre los diversos daños, es el césped el que que ha quedado más dañado y el que necesita más cuidados. La hierba requerirá de parches de hierba natural para adecuarlo de cara al partido de este jueves entre España e Irak.
El Deportivo se muestra preocupado por los destrozos y la solución de emergencia a la que ha tenido que recurrir para que se pueda jugar el partido internacional, pero le ha trasladado a la Real Federación Española de Fútbol que se llegará a tiempo para disputar el encuentro. Y eso tranquiliza al ente federativo, seguro de que el España-Irak se jugará. La selección tiene previsto ejercitarse en A Coruña un día antes.
La invasión de campo después del partido ante la UD Las Palmas ha provocado daños severos en el césped de Riazor a pocos días de que llegue la selección dirigida por Luis de la Fuente, que disputará el jueves, ante Irak, el último amistoso antes de cruzar el charco. La portería de fondo de Marathon tendrá que ser sustituida o reparada después de que varios seguidores se subieran al larguero; también, debido a la multitud, quedó afectado el riego y diversas partes del campo. Algunas, arrancadas, como el punto central.
El césped es, precisamente, lo que más preocupa y por lo que esta mañana ingenieros y operarios tanto de la Federación como del club han estado trabajando para analizar los daños y decidir la operativa a seguir. Riazor, desde el ascenso a Segunda, tiene un césped híbrido que mezcla natural con sintético en un proceso de cosido por máquina. No hay tiempo para reparar al completo el tapete. En especial, zonas como el centro del campo, arrancado; o un espacio cercano al área de Marathon que quedó quemado después de que se encendiesen varias bengalas sobre el campo.
El punto central del campo, arrancado / LOC
El césped se coserá a mano
El plan de actuación, según fuentes del club, es meter tepe natural y coser a mano el híbrido. Un trabajo minucioso en el que se pretende quitar las zonas dañadas y obligará a coser a mano durante los próximos tres días las zonas señalizadas. El partido entre España e Irak, no obstante, no corre peligro, aunque preocupa la falta de tiempo para llegar con todo listo.
Además, se arrancaron de la grada 727 asientos en el anillo inferior y otros 25 en el superior. Tendrán que ser sustituidos en los próximos días para que todo esté a punto de cara al partido del jueves. Está previsto que La Roja se ejercitase este miércoles en Riazor para aclimatarse al campo. El encuentro, ante Irak, se jugará a las 21.00.












