Tres de los cuatro primeros cuartofinalistas de Roland Garros están en la franja de edad sub-20. Es la nueva generación de la que se espera que salga el ‘tercer hombre’, el rival que rompa el duopolio formado por el español Carlos Alcaraz, 23 años, y el italiano Jannik Sinner, 24.
El español Rafa Jódar, el más joven y único debutante de los que quedan en el torneo a sus 19, está siendo la sensación de la temporada, porque no hace tanto estaba fuera del top-100 mundial, nadie contaba con él tan pronto. Está en cuartos de París, frente al alemán Alexander Zverev.
El otro choque será una cuestión entre dos novatos como el madrileño en una ronda tan avanzada de Grand Slam, el checo Jakub Mensik, 20 años, y el brasileño Joao Fonseca, de 19 y un mes mayor que Jódar.
De Mensik ya se conocían sus habilidades, no en vano tenía un título en el Masters 1000 ATP de Miami, quien más ruido había generado es Fonseca, nº 1 indiscutible júnior, protegido de Roger Federer a través de su principal patrocinados y señalado como un superclase desde una derecha que revienta la bola.
Jódar enfrió el efecto Fonseca superándole en el ranking, batiéndole en el torneo de Madrid. Pero el de Río de Janeiro se ha convertido en el nuevo ídolo de Roland Garros, por méritos propios. Épica fue su remontada a Novak Djokovic en la tercera eliminatoria, también resultó memorable su vitoria en octavos sobre el noruego Casper Ruud.
Fonseca, 19 años y nº 30, superó a Ruud, 27 años y nº 16, por 7-5, 7-6 (8), 5-7 y 6-2 en 3h.55′. Joao remontó tres bolas de set en el ‘tiebreak’ del segundo set, después de haber desperdiciado dos propias antes de llegar al mismo. Muy firme el carioca en la noche parisina, incluso después de ceder la tercera manga, ante un triple campeón, su compatriota Gustavo ‘Guga’ Kuerten, que disfruó desde la grada.
Adiós a Ruud, finalista del torneo en 2022 y 2023. Turno para Fonseca, que se las verá el martes con Mensik. Es el octavo brasileño que llega a cuartos de un Grand Slam. Recupera su aura de estrella, que parecía apagada de tanta presión que había destilado, interna y externamente.








