La dirección del PSOE hace de momento oídos sordos a las peticiones de destacados dirigentes socialistas de adelantar las elecciones generales o de convocar un congreso extraordinario del partido. Tras la operación de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en Ferraz, la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero o los múltiples casos de corrupción que se acumulan en torno al partido, hoy Pedro Sánchez ha pedido a la Ejecutiva a puerta cerrada «tranquilidad» y «seguir apoyando» la acción del Gobierno frente a la tormenta judicial que asola a la organización.
La portavoz de la Ejecutiva, Montse Mínguez, ha asegurado después y preguntada por los periodistas que el PSOE «siempre escucha a todos» y «siempre escucha a todos los líderes territoriales», incluidos a aquellos que «siempre critican a Pedro Sánchez». Pero también escucha «a la gente que dice que hay que aguantar, que hay que resistir porque los datos avalan a este Gobierno». Mínguez ha recordado que el PSOE tiene convocado un Comité Federal para el próximo 27 de junio en el que «se van a escuchar todas las opiniones de todos los barones, baronesas y líderes que se tengan que pronunciar». Por eso, ha concluido, «no se va a cambiar el calendario».
En los últimos días, el presidente de Castilla-La Macha, Emiliano García-Page, ha reclamado a Sánchez que adelante las elecciones generales o que convoque una cuestión de confianza en el Congreso. El líder de los socialistas de La Rioja, Javier García, por su parte, ha pedido al secretario general en conversación con EL PERIÓDICO que convoque el Consejo Político Federal para escuchar a todos los barones antes de decidir si adelanta las elecciones generales o si mantiene el calendario. Además, el exministro Ramón Jáuregui ha reclamado un congreso extraordinario en un artículo publicado en El Correo. Por último, el expresidente de la Junta de Andalucía, Rafael Escuredo, también ha pedido un congreso extraordinario en un mensaje en X para «renovar responsables» y «establecer una nueva dirección».
Mínguez ha aseverado que el PSOE «va a esperar» al Comité Federal antes de tomar ninguna decisión porque «está convocado y muchos líderes, alcaldes y presidentes de comunidades autónomas que están diciendo justamente lo contrario». La portavoz socialista ha afirmado que los socialistas «somos críticos con nosotros mismos; ya lo fuimos hace un año y tomamos medidas», cuando se apartó del partido al anterior secretario de Organización, Santos Cerdán.
En cuanto a la reciente imputación de la gerente del partido, Ana María Fuentes, Mínguez ha dicho que «hasta el momento tiene toda nuestra confianza» y que «ha llevado bien las finanzas» de Ferraz, como dijo el propio Pedro Sánchez la pasada semana. Fuentes socialistas insisten en lo que ya dijeron a este diario la semana pasada: no tomarán medidas contra ella, ni siquiera abrirán un expediente informativo hasta que no se levante el secreto de este nuevo sumario instruido en la Audiencia Nacional.
La portavoz de la Ejecutiva ha asegurado que su formación «no tiene miedo a la justicia» y ha coincidido con el ministro Óscar Puente en denunciar que hay «una serie de coincidencias» y «una doble vara de medir» cuando se investiga la corrupción del PP o la del PSOE. «El partido está viendo que en el entorno de ciertas investigaciones hay intereses claros para derrumbar la acción de un Gobierno. Los militantes socialistas ven una serie de coincidencias y dobles varas de medir que generan serias dudas sobre las instituciones y la imparcialidad de algunos procesos», ha asegurado, sin querer aclarar si en ese «interés para derrumbar al Gobierno» incluye o no a un sector de la judicatura.
Como ejemplo, Mínguez ha destacado algunas filtraciones a los medios de comunicación, cómo Feijóo anunció la imputación de Zapatero o que se han anulado los audios que implican a Cospedal en la Kitchen «En la Kitchen se borró la referencia a ‘M. Rajoy’ sin que hubiera consecuencias. Y mientras Begoña Gómez [la mujer de Sánchez] tiene dos informes de la UCO, llevamos un año esperando al informe de la UCO del novio de Ayuso”. En esa misma línea, Mínguez ha vuelto a quejarse de que un medio de comunicación adelantase el pasado miércoles la entrada de la UCO en la sede socialista de la semana pasada, en la que estuvieron más de 16 horas recavando información del caso Leire Díez.
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