Jornada final en la Liga Hypermotion tanto para el Granada CF y el Real Sporting de Gijón, equipos ambos que ya no se jugaban ni puntos ni posiciones de valor en la clasificación y que terminó con una sorpresiva victoria asturiana en la última acción del partido.Dos equipos muy por debajo de sus objetivos iniciales y que por méritos propios han llegado a esta situación en el último mes de competición.El fútbol sin la pasión de los aficionados y la necesidad de resultados se convierte en un auténtico rollo; jugar sin pasión y sin convicción te hace rendir muy por debajo de tu nivel. Con un estadio semivacío, con muchos jugadores pensando en su futuro y en si las vacaciones serán en el mar o en la montaña, convirtieron el partido en algo poco atractivo.
El partido no se desvió mucho del guion esperado y solo la incertidumbre del resultado mantuvo algo de tensión al partido. Un Granada con su modelo habitual 1/4/3/3, con tres centrocampistas claros como Trigueros, Alcaraz e Izan, buscando un control de partido e intentando que los visitantes no pudieran hacer lo que más les gusta, que es transitar. Dejando más descolgados a su gente de más calidad como Arnaiz, Sáenz y Pascual, junto a dos laterales muy ofensivos como Casadesús y Hormigón Un Real Sporting que mantuvo su habitual línea defensiva con Cuenca más en perfil de lateral, con la idea de defender con tres centrales los posibles contraataques del rival. Un medio campo muy repleto de centrocampistas del perfil de Manu, Smith, Corredera y Gelabert para dejar más descolgados, para hacer daño, a sus hombres más rápidos como son Dubasin y Otero.
Una acción ofensiva de un hombre de mucha calidad como Arnaiz, ante una nueva acción defensiva impropia de un equipo profesional, permite a los locales adelantarse en el marcador muy pronto y comenzar así a manejar los tiempos de partido. Un equipo asturiano muy perezoso tanto con balón como sin balón, sin ningún tipo de ritmo ni defensivo ni ofensivo, se empezó a convertir en un equipo muy largo donde Otero y Dubasin cada vez estaban más lejos y era tarea difícil tanto tener la pelota como robarla y poder correr a la espalda del rival. Un equipo local con un punto más de intensidad y ganas de ofrecerle a su público una victoria después de un año tan decepcionante hizo más méritos para llegar al descanso con ventaja, pero una acción con un poco de fortuna, pero de un jugador incansable en el esfuerzo como Otero, llevó la igualdad al marcador.
Una segunda parte que mantuvo una tónica similar en cuanto a intenciones y desarrollo del partido, con un equipo local más enchufado ante un equipo con más ganas de acabar el partido sin perder que de ir de verdad a por los tres puntos, como era el asturiano. La entrada de Gaspar por un desdibujado Gelabert, uno de los jugadores a los que más largo se le ha hecho este final de temporada, pero que no puede enturbiar su enorme rendimiento y todo lo que le ha aportado al fútbol ofensivo del Real Sporting, permitió dar algo más de profundidad al equipo. Curiosamente, la inclusión al terreno de juego de Curbelo, Bernal, Pablo y Oliván trajo un desaguisado táctico enorme por la distribución de los mismos y cómo acabó el equipo en su modelo de juego tanto con balón como sin él, realmente difícil de analizar, pero ayer valía todo.
Pero dieron la energía que quizás necesitaba un equipo que no tenía ningún ritmo de juego y que al menos aceleró el juego hacia una ida y vuelta permanente, con la fortuna en el último minuto de que un error del portero permite a un jugador que está en el campo jugando en una posición más adelantada por lesión, como es Bryan, consiga el gol que le da los tres puntos al Real Sporting… cosas de fútbol, amigos. Un partido sin energía y con muy poca conexión en el juego ya de los profesionales, un partido con la cabeza de muchos profesionales en otro lado y demostrando que cuando no hay muchas cosas en juego el fútbol pierde su esencia.
Aunque creo que se equivocan porque siempre que se sale a un terreno de juego un profesional se juega muchas cosas, pero hacerle entender esto al “futbolista moderno” les puedo asegurar que no es tarea sencilla; antes era diferente.Se termina la liga y me gustaría agradecer a La Nueva España la posibilidad que me ha dado de hablar de lo que más me gusta, como es el mundo del fútbol, y que cerraré con un último artículo de balance general del Real Sporting de Gijón en esta Liga Hypermotion 25/26.Espero que desde la opinión de este humilde profesional del fútbol les haya permitido entender un poco mejor este difícil y apasionante mundo del balón redondo, siempre desde el respeto a los profesionales y el conocimiento que mi trayectoria profesional me ha permitido acumular y con el único objetivo de hacerles disfrutar… cosas de fútbol, amigos.














