- Impacto de la sequía en el riego agrícola
- Situación actual del agua en Cataluña y Barcelona
- Niveles de embalses en las cuencas catalanas y del Ebro
- Estrategias para desvincular la demanda urbana de la lluvia
- Infraestructuras para ampliar la disponibilidad de agua en Barcelona
- Previsión de restricciones y limitaciones para 2024
Impacto de la sequía en el riego agrícola
Las campañas de riego agrícola fueron las que sufrieron mayores limitaciones, con el objetivo de preservar al máximo las reservas de agua. Además, la sequía encadenó un total de 56 meses con lluvias por debajo de la media, y este periodo ha sido considerado el más grave de los últimos 20 años.
Situación actual del agua en Cataluña y Barcelona
Actualmente, Cataluña se encuentra en situación de normalidad tras la sequía, al igual que Barcelona. Según Agencia Catalana de Agua, informan que la recuperación de las reservas de la ciudad condal y su área metropolitana se apoya en la aportación de desalinizadoras —que actualmente funcionan al 50 % de su capacidad mientras que antes funcionaban al 15%— y en el uso de agua regenerada para usos prepotables en el tramo final del río Llobregat. Una medida que se desplegó en la fase de alerta y que aportó en torno a dos años más de 62 hm3 de agua.
Según informa esta fuente, los embalses que abastecen a la ciudad de Barcelona se sitúan cerca del 96 % de su capacidad. “Con este volumen de reservas, junto a la aportación de las aguas subterráneas y la desalinización, se podrán garantizar las necesidades durante este año y prácticamente todo 2027”, indican.
Niveles de embalses en las cuencas catalanas y del Ebro
Los embalses gestionados por la Agencia Catalana del Agua —relativos a los ríos que nacen en Cataluña y desembocan en el Mediterráneo— están cerca del 96 %. Respecto a los embalses de la cuenca catalana del Ebro, gestionados por la Confederación Hidrográfica del Ebro, se sitúan en torno al 75 % de su capacidad. En general, los niveles rondan el 80 %, según detallan las mismas fuentes. Añaden que, en el ámbito de las cuencas internas, la demanda de agua es principalmente urbana, mientras que en la parte catalana del Ebro la principal demanda es agrícola.
Estrategias para desvincular la demanda urbana de la lluvia
Fuentes consultadas por ECD señalan que se están llevando a cabo actuaciones para desvincular la demanda urbana de la pluviometría. Dicho de otra forma: que Barcelona deje de depender de si llueve o no para garantizar el suministro de agua.
Infraestructuras para ampliar la disponibilidad de agua en Barcelona
En este sentido, detallan que en el horizonte de 2030 se disponga de 280 hm 3 de nueva agua para garantizar las demandas y evitar los efectos de futuros episodios de sequía. Además, informan de que a corto plazo, durante este año, entrarán en servicio tres infraestructuras que aportarán 33 hm³ de nueva agua en la zona de Barcelona. Más concretamente, estas actuaciones son la ampliación de la potabilizadora del Besòs, una planta que actualmente está en servicio que “se amplía para tener una mayor capacidad”. Por otro lado, la nueva potabilizadora Estrella de Sant Feliu de Llobregat se encargará de potabilizar el agua subterránea de la zona y cumplir con los parámetros de calidad. Por último, la tercera mejora para este verano respecta a la Estación de Regeneración de Agua de Sant Feliu. Una actuación que consistirá en mejorar la calidad del agua depurada y disponer de recurso para usos agrícolas e industriales. Es una infraestructura que -en caso de futuros episodios de sequía- podrá aportar agua regenerada al río Llobregat e incrementar así la disponibilidad del recurso. La previsión es que entren en funcionamiento a lo largo de este verano.
Previsión de restricciones y limitaciones para 2024
En esta línea informativa, desde la Agencia Catalana de Agua comunican que “no se prevén restricciones ni limitaciones durante este año con las actuales reservas”.










