El ganadero Carlos Delgado, vecino de Burgohondo (Ávila), ha perdido su finca de casi 300 hectáreas en el término municipal de Navaluenga a causa de los devastadores incendios que asolan la zona. En una intervención en el programa ‘El Cascabel‘ de TRECE, Delgado ha relatado la odisea vivida para salvar su casa y sus animales, describiendo el resultado como un «panorama lunar» desolador. A pesar de la tragedia, ha conseguido evacuar a sus vacas y caballos, algunos de ellos campeones de España, y proteger la vivienda.
Los últimos días han sido «tremendamente duros«, según ha explicado al comunicador José Luis Pérez. El pasado viernes, ante la inminencia del fuego, tuvo que tomar la decisión de evacuar el ganado. «Conseguimos sacar el ganado y salvar la vivienda, pero el resto, tristemente, se ha quemado», ha lamentado. Pese a la destrucción, Delgado se muestra resiliente: «Volverá a ser preciosa, porque de ello nos vamos a encargar».
La falta de medios, un factor clave
Delgado ha subrayado que la permanencia de los vecinos en sus propiedades ha sido decisiva para evitar daños mayores. «Si no nos hubiéramos quedado, posiblemente, las casas de la finca también hubieran sido pasto de las llamas», ha afirmado. Atribuye esta situación a la escasez de recursos para combatir el fuego: «No es porque no quieran, es que no hay medios. Han estado sofocando las cabeceras y las poblaciones, pero el resto de cosas no han podido atenderlo».
Casas quemadas en los alrededores de el embalse de El Burguillo por el incendio que se originó en Burgohondo (Ávila)
En este contexto, el papel de la ciudadanía ha sido fundamental. «Si no hubiera sido por la sociedad civil, estaríamos hablando de otras cosas», ha asegurado. Ha agradecido el esfuerzo de los vecinos de Burgohondo, Navaluenga y otros pueblos del Valle del Tiétar, que han apoyado a la UME y a las brigadas forestales, llegando incluso a transportarles en sus vehículos todoterreno para acceder a zonas complicadas.
La burocracia, el verdadero combustible
El ganadero ha denunciado un doble fracaso por parte de las administraciones: «Ni se hace lo que se tiene que hacer todo para prevenir ni se ponen los medios para cuando sucede apagarlo». El punto más crítico de su denuncia apunta a las trabas burocráticas que impiden a los propietarios mantener limpias sus fincas. «Tiene que venir un guardaforestal a decirte que no puedes hacerlo», ha criticado.

Un vecino pasea por las calles de Almorox durante el incendio de Burgohondo (Toledo)
La prueba, según su testimonio, es demoledora y se encuentra en su propia finca. «La parte que nosotros hemos limpiado y nos ha dado tiempo, no se ha quemado, está intacta. Pero aquella que no hemos podido, porque nos lo paralizaron, pues está toda calcinada«, ha revelado. Esta situación, ha añadido, se extiende a los terrenos públicos, que están «hechos un verdadero desastre porque no se cuidan».
Delgado también ha rechazado que la culpa sea exclusivamente del cambio climático. «Esto va mucho más allá del cambio climático, que no me hagan tragar con eso, no tiene absolutamente nada que ver», ha sentenciado, calificándolo de justificación ideológica ante la mala gestión. Finalmente, ha puesto sobre la mesa el «daño económico» para los negocios de la zona y ha preguntado «quién tiene la responsabilidad de todo esto», concluyendo con un mensaje de esperanza: «Empezamos ya en la reconstrucción, de eso se trata».













