Las candidaturas ya están presentadas y el socio comienza a tener las cartas sobre la mesa para emitir sus primeros juicios de valor sobre los aspirantes. Florentino Pérez y Enrique Riquelme han comenzado a trazar sus caminos en busca del mayor número de votos para ser el presidente del Real Madrid a partir del próximo 7 de junio.
Las primeras horas de esta carrera electoral ya han expuesto a los candidatos. Florentino Pérez tomó un papel activo, enérgico en la defensa del Real Madrid ante el ‘caso Negreira’ y ante la candidatura contraria, flanqueado por leyendas del club como Ronaldo o Roberto Carlos y con el aval de una gestión reconocida durante tantos años.
Enrique Riquelme optó por un discurso más sosegado, centrado en promesas sociales y quizás sin tanto calado. Negó la improvisación, pero es imposible que no haya algo de ella en una decisión tomada a contrarreloj para llegar a tiempo a la carrera.
Momentos más destacados de Florentino Pérez en la presentación de su candidatura como presidente del Real Madrid
Florentino gana la puesta en escena
La presentación visual y simbólica de cara al público cayó del lado de Florentino Pérez. El actual presidente supo jugar con inteligencia sus cartas y, sin necesidad de tener que hacer un gran despliegue, se anotó ese primer tanto ante los ojos de los socios.
Pérez llegó al auditorio en el que presentó su candidatura entre abrazos de algunas leyendas del club como Ronaldo Nazario, Roberto Carlos, Pirri o Solari. Al terminar, más de lo mismo y de manera más efusiva si cabe.
Los cuatro exjugadores subieron al escenario para apoyar directamente a Florentino y Ronaldo se atrevió incluso a dedicarle incluso unas breves palabras: «Eres el mejor y vas a ser siempre el mejor», dijo el mítico delantero.
Florentino Pérez, durante la presentación de su candidatura.
EFE
El adiós de Florentino se produjo además con un público entregado, puesto en pie, y con el propio presidente levantando los brazos sin parar de saludar mientras se marchaba a otra sala para seguir su baño de masas.
Además, la presentación del actual mandatario blanco estuvo acompañada de un vídeo en el que se proyectaron algunos de los éxitos más grandes logrados por el Real Madrid durante los últimos años bajo su mandato, algo a lo que, por pura lógica, su rival no podía llegar.

La puesta en escena de Riquelme fue, sin embargo, mucho más discreta. Sin el apoyo público de grandes leyendas del club en esta jornada señalada y sin poder presumir de éxitos, todo fue más sobrio.
Con la calma y el tono sosegado que caracteriza al alicantino, Riquelme se dedicó a presentar algunas de sus ideas enfocadas sobre todo en el ámbito social en solitario y sin el respaldo de grandes rostros que puedan atraer cantidades importantes de votos.
Negreira como lucha del madridismo
Uno de los focos donde los candidatos pueden arañar votos entre los socios es el ‘caso Negreira’. En esta guerra, Florentino Pérez es quien se ha mostrado mucho más activo en este inicio de campaña.
El actual presidente volvió a centrar gran parte de su discurso en lo que considera «el escándalo más grave de la historia del deporte». Su postura en este asunto es absolutamente innegociable: «No voy a parar mientras que el ‘caso Negreira’ siga ahí manchando el fútbol español».
Florentino tiene un plan para que haya consecuencias por el multimillonario pago del Barça al vicepresidente de los árbitros durante casi dos décadas. «Voy a luchar para que se resuelva el sistema clientelar que tantos años de presunta corrupción han tenido durante este tiempo». Mensajes claros y contundentes.
Riquelme ha sido mucho más tibio hasta el momento en sus apariciones públicas al respecto. Es cierto que no ha eludido el tema, pero siempre que ha hablado de él ha sido más de manera pasiva, cuando le han preguntado, en lugar de tomar la voz él por propia voluntad.
En la presentación de su candidatura trató el ‘caso Negreira’ más como foco de ataque a Florentino Pérez que como reivindicación de madridismo. «No va a pasar nada porque hemos levantado la mano demasiado tarde». Una apelación directa a su rival por el tiempo que tardó, a su juicio, en mostrarse tajante al respecto.
El futuro deportivo
Ninguno de los dos candidatos ha lanzado, al menos todavía, las campanas al vuelo en lo puramente deportivo durante este inicio de campaña electoral.
Ni Florentino Pérez ni Enrique Riquelme han hablado de grandes nombres. No hay grandes fichajes a la vista, no hay un ‘Luis Figo’ como en el año 2000. Al menos, hasta el momento.
Riquelme sí que se ha atrevido a prometer dos fichajes importantes. Dice que tiene atados a dos jugadores de primer nivel. Dijo incluso que uno de ellos va a jugar el Mundial de este verano con España. Sin embargo, el socio todavía no conoce los nombres de esas dos supuestas estrellas que tiene atada la candidatura.
Florentino Pérez no necesita en esta campaña electoral vender el fichaje de otro ‘galáctico’. La trayectoria de éxito y la gestión de los últimos años es el mayor aval que puede presentar el actual presidente del Real Madrid, la credibilidad en ese sentido ya la tiene ganada.
El plano social
Si lo deportivo está pasando casi a un segundo plano en estas primeras horas de campaña, lo social se lleva la palma. La discusión sobre el modelo de propiedad del club está sobre la mesa, y tanto uno como otro trata de hacer bandera con que el club siga siendo de los socios.
Mientras que Florentino Pérez insiste en haber convocado estas elecciones para precisamente los socios decidan y él pueda defender al Real Madrid de manos externas, Enrique Riquelme siembra la duda con una posible privatización de la entidad si su rival sigue al mando.
En este aspecto social es donde Riquelme ha decidido establecer el punto base de su campaña electoral. Hasta el momento ha hablado poco de fútbol y mucho de promesas hacia el socio.
La presentación de su campaña, de hecho, se cimentó en ello. Un 50% de descuento a los socios hasta que no se gane la próxima Champions, una reforma de Valdebebas para que el socio encuentre un nuevo hogar, el problema de las entradas en el Bernabéu, una mayor apertura de los abonos…
Un programa que en estos primeros compases ha decidido ser más discreto, sin buscar grandes titulares, y tratando de acercarse hacia el socio que pueda sentirse desamparado.
El cruce de declaraciones
La campaña, como no podía ser de otra manera, también viene ya marcada desde el inicio por el cruce de dardos desde una candidatura hacia la otra. Acusaciones en ambas direcciones que, a buen seguro, se reproducirán con el paso de los días.
Florentino Pérez fue muy duro en su discurso. Acusó a la candidatura de Riquelme de estar detrás de la campaña de desprestigio hacia él y hacia el Real Madrid que ha venido denunciando en los últimos días.
«Ahora que hay un candidato alternativo lo entendemos todo. Esa campaña está orquestada por los mismos que protagonizaron la etapa más siniestra de la historia del Real Madrid, la etapa de Ramón Calderón«, dijo contundente Florentino.
«No vienen a servir al Real Madrid, vienen a servirse de él», comentó antes de criticar también el aval conseguido por su oponente.
Mientras tanto, Enrique Riquelme también pone el ojo en el otro lado. Ha insinuado en varias ocasiones que su rival quiere privatizar el Real Madrid, ha criticado la reforma del Bernabéu, la gestión de los palcos VIP o las votaciones a mano alzada en la Asamblea.
Forma parte del juego. El tablero ya está puesto y los dos oponentes buscan avanzar hacia el mismo objetivo, la presidencia del Real Madrid. El 7 de junio se conocerá quién es el gran ganador de este duelo.











