La prosperidad de mi familia dependía de mí

Una mezcla de nostalgia, crudeza y ternura fue lo que Ana Belén aportó en el plató de ‘La Noche de Aimar’ para hacer un viaje en el tiempo y repasar los inicios de una carrera marcada por el éxito, pero también por la inmensa responsabilidad que asumió siendo tan solo una niña. Al ver proyectadas imágenes de sus primeros pasos en la radio o en películas como ‘Zampo y yo’, la artista no pudo evitar una leve carcajada que rápidamente dio paso a unas de sus confesiones más íntimas y personales en televisión.

Fuente