«Ci vediamo al Mugello! (¡Nos vemos en Mugello!). Así, en italiano, y posando junto a la Ducati que luce en el salón de su casa de Pozuelo, Marc Márquez ha anunciado este martes en redes sociales su decisión de viajar hasta el circuito de la Toscana para intentar reaparecer en el Mundial después pasar por quirófano el pasado 10 de mayo y perderse el último GP de Catalunya.
El Team Ducati lo ha confirmado instantes después, aunque con una advertencia. Antes de subirse a la moto en los primeros libres del GP de Italia, el viernes, Marc deberá convencer al doctor Ángel Charte, jefe de los Servicios Médicos del Mundial, que es «apto» para volver pilotar.
«Tras un chequeo médico positivo, Marc Márquez viajará a Mugello mañana. Está programada una evaluación final ya en el circuito el jueves para obtener la autorización de aptitud que le permita competir en Italia«, han apuntado los de Borgo Panigale, que celebran el esfuerzo de su campeón para estar presente en un gran premio especialmente importante para Ducati, que este año celebra su centenario.
Tras su caída en Le Mans, el piloto de Cervera se sometió con éxito a una doble intervención quirúigica. Por una parte, debido a la fractura del quinto metatarsiano del pie que sufrió en Francia y por otro lado, para solucionar sus problemas en el hombro derecho, en el que «los médicos extrajeron dos tornillos y un fragmento óseo de una cirugía previa que se había desplazado y comprimía el nervio radial», lo que le impedía rendir al máximo desde que comenzó la actual temporada.
Márquez ha motivado a su equipo y a sus seguidores con la noticia de su regreso, que ha ilustrado con fotos y vídeos en los que se le ve entrenando con normalidad.











