El Servei Català de Trànsit (SCT) ha hecho este lunes una llamada a la prudencia y a mantener la máxima concentración en la carretera durante la operación retorno de la Segunda Pascua. Este llamamiento se produce después de un fin de semana que se ha saldado con cinco víctimas mortales en las carreteras catalanas, tres de ellas motoristas. El director del SCT, Ramon Lamiel, ha calificado el balance de «negativo» y ha expresado que la situación es «muy triste, trágica y dramática«, mostrando una especial preocupación por el colectivo de los motoristas. Se espera el regreso de unos 300.000 vehículos a la conurbación de Barcelona, para los que ha reclamado un «retorno prudente».
No podemos estar nada contentos. Estamos tocados»
El director de Trànsit ha expresado el sentir del organismo ante las cifras de siniestralidad de los últimos días. «No podemos estar nada contentos. Estamos tocados«, ha afirmado Lamiel. Ha puesto el foco especialmente en las motos, subrayando que «cuesta mucho» reducir la cifra de fallecidos en este tipo de vehículo. En lo que va de año, de las 49 víctimas mortales en accidentes de tráfico, veinte eran conductores de motocicleta, lo que supone solo un fallecido menos que en el mismo período del año anterior, evidenciando la dificultad para atajar este problema.
Preocupación por los motoristas
Ante la elevada siniestralidad de los motoristas, Lamiel ha insistido en que desde Trànsit se están llevando a cabo diversas actuaciones. Ha mencionado que hay campañas específicas en marcha y ha destacado la necesidad de buscar «nuevos perfiles» para la Formació 3.0, un programa de formación avanzada para conductores de motocicletas. Además, ha señalado otras medidas de seguridad pasiva que se están implementando, como la señalización de carreteras con marcas especiales para mejorar la seguridad de este colectivo vulnerable.
Trànsit lanza una llamada a la prudencia tras un trágico puente con cinco muertos en Cataluña
Por su parte, la inspectora de los Mossos d’Esquadra, Vanessa Bohé, ha explicado que los accidentes de moto «acostumbran a estar dispersos en el territorio» y no se concentran en puntos negros específicos, lo que complica las estrategias de prevención. Por ello, ha indicado que la principal herramienta es la realización de controles intensivos en las carreteras. La colaboración entre Trànsit y los Mossos es clave para intentar mitigar esta dispersión y aumentar la seguridad en las vías.
800 controles en la Segunda Pascua
La estrategia de control se ha intensificado durante este puente de Segunda Pascua. Según ha detallado la inspectora Bohé, se han realizado un total de 800 controles de tráfico en toda Cataluña. De estos, 74 se han dirigido específicamente a motoristas. Esta cifra se suma a los cerca de 2.000 controles que se han efectuado desde principios de año, orientados tanto a los propios motoristas como a otros conductores cuyas acciones puedan poner en riesgo la seguridad de los vehículos de dos ruedas.
Operación retorno concentrada en la AP-7
Ramon Lamiel ha señalado que las previsiones de alta movilidad para la Segunda Pascua, favorecidas por el buen tiempo, ya se han cumplido. En la operación salida, un total de 603.000 vehículos abandonaron el área metropolitana de Barcelona, una cifra ligeramente superior a los 600.000 que se habían previsto. Lamiel también ha reconocido que anticipaban que «algún vehículo podría causar más problemas de los habituales», en referencia a las motocicletas.
Es una situación problemática y difícil de gestionar»
Para la operación retorno de este lunes, Trànsit prevé que la mayor parte de las complicaciones se concentren en la autopista AP-7. Se han habilitado carriles adicionales para gestionar el flujo de vehículos, aunque Lamiel ha advertido que esta medida podría «perjudicar» la circulación en sentido norte, al mezclarse el tráfico festivo de retorno con el tráfico laboral habitual. «Es una situación problemática y difícil de gestionar«, ha apuntado el director del SCT, quien, sin embargo, no ha anticipado problemas significativos en sentido sur.
Además de la AP-7, donde se esperan retenciones entre Vilafranca del Penedès, Gelida y Martorell y entre Llinars del Vallès y la Roca, hay otros puntos conflictivos. Trànsit ha alertado de posible tráfico denso en la C-31 (Santa Cristina d’Aro y Platja d’Aro), la C-65 (Llagostera y Santa Cristina d’Aro), la C-33 (Montcada i Reixac), la C-58 (Sant Quirze del Vallès y Montcada i Reixac), la N-340 (Altafulla, Roda de Berà y el Vendrell) y la N-II en Tordera.
















