El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama que investiga la trama corrupta de José Luis Rodríguez Zapatero añade un nombre más a la lista de investigados. El actual jefe superior de Policía Nacional de Canarias, Jesús María Gómez Martín, aparece en una pieza separada por su relación con Danilo Díazgranados Manglano, un empresario venezolano que presuntamente le hizo «favores y gratificaciones» a cambio de que prosperasen los «asuntos económicos en España» de la organización criminal. La investigación coloca a Gómez Martín como favorecedor de actividades supuestamente ilícitas que se realizaban en el aeródromo de Cuatro Vientos, en Madrid.
Aunque el jefe de Policía de Canarias no quiso realizar este lunes declaraciones, en su entorno sorprende que se le atribuyan comportamientos delictivos en un aeródromo militar sobre el que no tenía competencias. Además, rechazan que realizase cualquier trato de favor a los implicados en la causa. Gómez Martín se siente respaldado por la Dirección del Cuerpo Nacional de Policía al entender que se trata de un error en el análisis de unos hechos con los que no se vinculado.
Los hechos se remontan al año 2020, cuando Gómez Martín era el comisario de Barajas, momento en el que también se produjo el polémico aterrizaje de la entonces vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez. El comisario dejó el cargo en 2022 para asumir la jefatura de la Policía Nacional en Canarias.
La pieza separada, investigada por la jueza de Instancia de Madrid Esperanza Collazos Chamorro y que se ha inhibido en favor de la Audiencia Nacional, está fechada a 19 de febrero de este año y pone el foco en unos «hechos indiciarios de la comisión de presuntos delitos de cohecho, tráfico de influencias y corrupción en los negocios». Estos parten de un chat de WhatsApp denominado Danilo-España, entre el abogado Miguel Palomero de Juan y Díazgranados. El empresario realizaba al abogado encargos para llevar sus asuntos económicos en España, «incluidos favores y gratificaciones, entre otros al comisario de Barajas, Jesús María Gómez Martín».
Los chats, según el auto, revelan la existencia de una cadena de favores y gratificaciones a funcionarios públicos, algunos vinculados al tránsito aeroportuario, y a un mando policial. También hay mensajes referidos a la realización de regalos a personas que ostentan puestos de poder y que colaborarían con Díazgranados.
«Cuidar a jueces, funcionarios y policías»
En uno de las conversaciones, el abogado recibió el encargo de repartir dinero con el supuesto objetivo de «cuidar a jueces, funcionarios y policías». Esta orden la dio, consta en el sumario, Felipe Baca, un empresario de origen peruano que «ejerce un importante rol, suministrando importantes cantidades de ilícitas de dinero en metálico a Palomero que este con posterioridad reintroduce en el mercado».
En el chat Danilo-España, los agentes de la UDEF localizaron conversaciones detalladas de Díazgranados en las que queda acreditado que mantiene una relación «personal y económica» con alguien denominado Zorro, Z o Zzzz, identificado como José Luis Rodríguez Zapatero. En esas conversaciones, puede leerse en el sumario al que ha tenido acceso LA PROVINCIA/Diario de Las Palmas, se evidencian actos concretos a lo largo de varios años que «sugieren la comisión de delitos de cohecho, tráfico de influencias, corrupción en los negocios» por parte de una organización jerarquizada, organizada y «con vocación de permanencia».
Así, «consta la influencia» de Zapatero ante los altos ejecutivos de Repsol para que Díazgranados obtuviera en diciembre de 2023 «la distribución de lubricantes de esa compañía en Venezuela». Para la investigación, esto constituye un caso de delito de corrupción en los negocios. Repsol ha negado las vinculaciones con el empresario venezolano.
Intermediación para los negocios
Pero las actividades y contactos de la red no quedaban aquí. Es este momento cuando entra en juego de nuevo la figura del comisario Gómez Martín quien, gracias a «su intermediación, habría facilitado que en el aeropuerto de Cuatro Vientos, Madrid, se realizaran negocios con procedencia ilícita». El auto mantiene que esta afirmación se infiere de una conversación el 4 de mayo de 2021 entre el abogado Palomero con Koldo García, mano derecha del entonces ministro de Transporte José Luis Ábalos.
Por estos motivos, la jueza Collazos considera que las comunicaciones y vínculos, en los que pide investigar a Gómez Martín, son constitutivos de los delitos de apropiación indebida, cohecho, corrupción en los negocios, tráfico de influencias, una organización criminal con estructura orgánica y jerarquizada.
El auto de la jueza Collazos no solo habla de los supuestos favores al comisario, sino que destaca el hallazgo de una tarjeta de visita a nombre del ahora jefe superior, «con su número manuscrito en el anverso», que se localizó en la entrada y registro de la sede de Plus Ultra, en una investigación ejecutada por Anticorrupción.
No es la primera vez que el nombre del jefe superior de Canarias se ve salpicado por las polémicas. Como comisario de Barajas, cargo que ostentaba en el momento en que sucedieron los hechos ahora investigados por la Audiencia Nacional, se produjo en Madrid la escala de la entonces vicepresidenta de Venezuela Delcy Rodríguez, que portaba entre seis y ocho maletas como valija diplomática y que daría nombre al caso Delcygate. A pie de pista, en enero de 2020, esperaban Ábalos, Koldo y Gómez Martín. En la comisión del Senado, el jefe superior afirmó que Ábalos había subido al avión y que Koldo y él se quedaron en el coche hasta que Rodríguez se bajó de la aeronave para ir a una zona de tránsito internacional de Barajas. La vicepresidenta tenía prohibido pisar territorio Schengen.
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