No se entiende que no los multen

Dicen los guías turísticos al llegar a la Hofbräuhaus, una de las cervecerías más ilustres de Múnich, donde Adolf Hitler dio sus primeros discursos en los años 20, que si alguien picara las pinturas de las banderas bávaras del techo se encontraría con las esvásticas tapadas cuando acabó la Segunda Guerra Mundial. Lucir esvásticas y símbolos nazis en público es delito en Alemania y puede acarrear penas de hasta tres años de prisión.

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