Enrique Riquelme cerró ayer sábado un día de emociones contenidas. Una jornada que comenzó con mucho estrés, reuniones y llamadas para cerrar la concesión del aval por parte de Andbank, el banco andorrano que finalmente financiaba el aval que debía aportar el dueño de Cox. Pasados unos minutos de las 18 Riquelme comparecía ante los medios después de haber cumplido con el trámite de presentar la documentación a la Junta electoral, que este domingo debe dar luz verde a la candidatura del empresario alicantino. Media hora antes de las 21 horas el alicantino entraba por la puerta 65 del Bernabéu al estadio con la camiseta de Carvajal y entre gritos de «¡presidente, presidente!».
Hoy espera la confirmación de su candidatura por parte de la junta electoral y a partir de ahí arrancará un camino que Riquelme confía que concluya con su llegada a la presidencia del Real Madrid. Probablemente no en estas elecciones porque sabe que es algo más que improbable, pero es consciente que esta será la primera piedra que le permitirá presentarse al madridismo como un candidato constructivo y cercano. Más allá del resultado final quienes le han empujado y respaldado en este desafío han insistido a Riquelme en que debe poner las luces largas y trabajar para lo que está por venir más adelante.
Un periodista como director de campaña
La campaña de Riquelme estará dirigida por el periodista Enrique Marqués, que empezó en Radio España y pasó por después por la cadena Cope, Onda Cero, Canal Plus, Audiovisual Sport o Marca, entre otros medios. Se habla de debates entre los dos candidatos, algo que desde la trinchera de Florentino ven «poco probable», después de la fallida comparecencia del presidente de ACS en la rueda de prensa de Valdebebas el día que anunció la convocatoria de las elecciones. Aquel día Florentino se mostró desafiante con «los niños», como llamó al grupo que lidera Riquelme, al que se refirió como «el del acento mexicano».
El empresario apostará por una campaña basada en tres ejes: priorizar la idea de devolver el Real Madrid a sus socios, españolizar la plantilla y apostar por un debate constructivo sin descalificar a Florentino. El alicantino ha comenzado su campaña advirtiendo que «hoy es un día muy importante para el Madrid porque después de 20 años se va a poder votar. Es importante pensar en el socio. Hay cosas que les va a encantar. Pido a los socios que no tengan miedo. Que sean valientes para escuchar y decidir entre los dos proyectos que tiene en la mesa». Y durante estos días previos a presentarse ya había advertido que le gustaría «presentar una candidatura para devolver el club al socio, poniendo al socio en el foco. Y con todo el respeto para todas las partes, que recupere los valores del club, que algunos se han deteriorado en los últimos años». Atacando así al punto débil de un Florentino que lleva meses trabajando la posible reforma societaria del club para poder abrir la puerta a la inversión extranjero y paliar el sobrecoste de la remodelación del estadio, que ha tensado notablemente la tesorería del club.
Rodri, Fabián, españoles…
Riquelme también quiere ganarse el respaldo del socio proponiendo una «españolización de la plantilla». En el último partido del club blanco en la Champions, ante el Bayern en el Allianz Arena de Múnich, los blancos jugaron su primera partido de la historia sin ningún español en el once. Algo que está generando una desafección entre la masa social del club que denuncia que esto ha generado la falta de compromiso del vestuario con el club y el escudo. Para ello ha peinado el mercado buscando nombres como los de Rodrigo Hernández, un jugador que también está sondeando Florentino para regresar a España el próximo verano. El centrocampista tiene un año más de contrato con el Manchester City, pero el club está embarcado en un cambio de ciclo con la salida confirmada de Pep Guardiola y de algunos jugadores ilustres como Bernardo Silva. Otro nombre que está en la agenda del alicantino es el de Fabián Ruiz, el jugador del París Saint-Germain, quien también estaría pensando volver a España. No parece, eso sí, que los nombres de su director deportivo y su entrenador vayan a ser nacionales. Nagelsmann, Pochettino y hasta Cesc ha sonado en su entorno, todos rumores sin confirmar por los protagonistas.
Y por último, Riquelme no quiere bajar al barro para ensuciar su imagen. El alicantino ya ha elogiado la exitosa gestión de Florentino en el Real Madrid, pero cree que le ha llegado el momento de dar un paso al lado. «Tenemos un proyecto tremendamente ilusionante, serio y profesional en lo deportivo y en lo social. Cuando la Junta apruebe la candidatura trabajaremos 24/7 para explicar los proyectos y que la gente pueda votar después de 20 años». Pocos apuestan por su victoria, ni siquiera se vislumbra la irrupción de otro Figo que pueda dar la vuelta a las encuestas a su favor. Pero el dueño de Cox exprimirá estas dos semanas para abonar el terreno de cara al futuro y construir una imagen amable que convenza a un madridismo polarizado por las más de dos décadas de Florentino en el poder.
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