Belgrano de Córdoba se rebeló este domingo ante la adversidad y derrotó por 3-2 a River Plate en la final del Torneo Apertura argentino que le ha consagrado campeón por primera vez en sus 121 años de historia. El héroe fue Nicolás ‘Uvita’ Fernández, quien ingresó a los 76 minutos y convirtió los últimos dos goles en el 85 y 88. Hace 15 años, en 2011, los ‘piratas’ habían coronado su regreso a Primera División mandando al descenso justamente a River.
El título de Belgrano en el Estadio Mario Alberto Kempes suena justo. En esta final entregó los mejores pasajes de fútbol y fue el que más protagonizó. River lo dominó en el resultado un par de veces por dos buenas jugadas que logró armar. Pero en la última media hora, con los cambios los cordobeses se potenciaron, mientras que las modificaciones a los millonarios los erosionaron.
El equipo de Eduardo Coudet padeció bajas pesadas por lesiones, como Sebastián Driussi y Gonzalo Montiel (fue al banco, pero no ingresó porque está desgarrado). Aníbal Moreno jugó infiltrado. Y Marcos Acuña, que llegó con lo justo y era uno de los mejores, pidió el cambio cuando su equipo estaba arriba en el resultado.
Belgrano debió sacar ventajas en el resultado en los primeros 15, cuando presionó bien arriba y manejó todo de la mano de Lucas Zelarayán, quien metió dos pases que derivaron en situaciones peligrosas, hizo amonestar a Aníbal Moreno y sacó también un remate apenas desviado luego de apilar rivales a pura gambeta. Y además, en ese lapso, Emiliano Rigoni dibujó un derechazo cruzado que obligó a una gran atajada de Santiago Beltrán.
Sin embargo, a los 17, vaya paradoja, el que gritó fue River, ese River que apostaba a los pelotazos largos para las corridas de Joaquín Freitas y de Facundo Colidio y que solo se había arrimado una vez. Pero Rigoni no cerró bien sobre un costado, Tomás Galván desbordó en soledad, metió el centro atrás y Colidio la empujó.
Sin merecerlo, River sacaba una ventaja clave, bien temprano. Había que ver cómo reaccionaba Belgrano ante semejante golpe. Y los cordobeses no se inmutaron. Siguieron explotando el sector de Fabricio Bustos con la clase de Zelarayán y lo empataron con un córner que pateó el mismo Chino a la cabeza goleadora de Leo Morales.
River, con la misma fórmula del primer gol pero con roles invertidos, gritó el segundo cuando se cumplía el primer cuarto de hora del segundo tiempo: esta vez fue Colidio el de la asistencia y Galván el de la definición.
Belgrano de nuevo fue a buscarlo, pero con un par de ingresos que lo refrescaron y resultaron decisivos. Adentro Fabián Mudo Vázquez (el ex Sevilla entre muchos clubes europeos) y Nicolás ‘Uvita’ Fernández. Y el ‘pirata’ insistió. Lo tuvo Uvita, pero Lucas Martínez Quarta lo bloqueó. Un tiro de Ramiro Hernandes rozó un ángulo. Y llegó el empate con el penal-VAR que Uvita ejecutó de modo impactante.
Sin embargo, faltaba más. Belgrano sostuvo su impulso. Y el Mudo Vázquez se tiró al piso, recuperó y mandó un centro que por el otro lado encontró de nuevo a ‘Uvita’ Fernández inspirado, con una resolución de primera contra un palo, con la definición del campeonato.
River, en los ocho minutos adicionados, hizo lo que pudo, con escasas fuerzas y sin claridad. Juanfer Quintero metió un centro como el que concluyó en gol en octavos contra San Lorenzo, pero esta vez surgió Leo Morales para mandarla al córner justo antes de que la pelota ingresara. Y listo.
Eduardo Coudet, muy enojado
Encabezado por Eduardo Coudet, todo River protestó sin razón por el penal sancionado. Tanta era la bronca que el ex técnico del Alavés no subió a recibir la medalla, enojado con los árbitros de campo y del VAR. Mientras tanto, Belgrano celebraba de modo loco. Lógico: estaba pegando el grito más grande e imponente de su historia.
Belgrano de Córdoba como campeón del fútbol argentino logró el pasaporte a la Copa Libertadores 2027 y disputará a fin de año el Trofeo de Campeones ante el vencedor del Torneo Clausura.













