La política municipal andaluza encara la recta final del mandato con un mapa local marcado por la inestabilidad, los relevos continuos y las mociones de censura. Desde las elecciones municipales del 28 de mayo de 2023, Andalucía ha registrado ya 68 cambios de alcaldía, de los cuales 23 se han producido mediante mociones de censura, según los datos recopilados por Europa Press. A apenas un año de las próximas municipales, los movimientos en numerosos consistorios reflejan el desgaste de pactos frágiles y una creciente tensión política en muchos municipios.
La cifra evidencia una legislatura especialmente convulsa en buena parte del territorio andaluz. A las mociones de censura se suman 33 relevos por dimisiones, diez cambios derivados de pactos de alternancia y dos sustituciones tras el fallecimiento de alcaldes en Córdoba y Málaga.
Por otro lado, Granada encabeza el listado como la provincia con mayor número de cambios de bastón de mando, con 19 relevos desde 2023, seguida de Almería y Sevilla. La situación contrasta con Cádiz, única provincia andaluza que no ha registrado ninguna moción de censura durante el mandato.
Moción tras moción: los gobiernos locales más inestables
Uno de los episodios políticos más significativos de la legislatura se produjo en Jaén capital, donde el socialista Julio Millán recuperó la Alcaldía en enero de 2025 gracias a una moción de censura impulsada junto a Jaén Merece Más contra el popular Agustín González. El caso simbolizó el regreso de los pactos y cambios de gobierno en mitad de mandato que parecían menos frecuentes tras el auge de las mayorías absolutas del PP en 2023.
En el caso de Granada, la ciudad acumula siete mociones de censura, el mayor número de Andalucía. Allí se han producido vuelcos políticos en municipios como Pinos Puente, Montefrío o Láchar, donde alianzas entre partidos ideológicamente enfrentados han permitido desalojar a gobiernos municipales apenas meses después de las elecciones. Siguiendo con Málaga, suma cinco mociones de censura en localidades como Manilva, Totalán, Mijas o Humilladero, mientras que Sevilla registra tres casos destacados, entre ellos el de La Campana o Arahal.
En Almería también se han vivido movimientos especialmente llamativos. En Chercos, el popular José Antonio Torres recuperó la Alcaldía a los 98 años tras prosperar una moción contra el PSOE. En Carboneras, el gobierno cambió gracias a un acuerdo entre Ciudadanos y PSOE, mientras que en Turre el relevo llegó incluso después de una moción previa y un posterior pacto político.
Dimisiones, relevos exprés y pactos rotatorios
Más allá de las mociones, buena parte de los cambios han llegado por renuncias de alcaldes o acuerdos de alternancia firmados al inicio del mandato. Algunos municipios han vivido auténticos carruseles políticos en apenas dos años.
Uno de los casos más paradigmáticos se ha producido en El Ronquillo, en la provincia de Sevilla, donde se han sucedido hasta tres alcaldes distintos durante la legislatura. En cuanto a los pactos rotatorios, en municipios como Garrucha, Cardeña, Rus o Villanueva del Trabuco ya estaban previstos cambios de alcalde a mitad de mandato como parte de acuerdos de gobierno entre distintas formaciones. En paralelo, varios ayuntamientos han afrontado sustituciones por motivos personales o de salud. Las provincias de Huelva y Córdoba concentran buena parte de estos cambios, mientras que los fallecimientos de los alcaldes de Santaella y Torrubia obligaron igualmente a reorganizar sus respectivos gobiernos municipales.
La cuenta atrás hacia 2027 ya condiciona la política local
Aunque todavía queda un año para las próximas elecciones municipales, los movimientos políticos ya empiezan a interpretarse en clave preelectoral. Muchos partidos buscan recomponer gobiernos desgastados o reforzar liderazgos locales de cara a la cita con las urnas de 2027.
En algunos municipios, las mociones de censura han servido para reposicionar a determinadas formaciones tras los cambios políticos registrados a nivel autonómico y estatal. En otros, la fragmentación de los plenos municipales ha convertido la gobernabilidad en un ejercicio de equilibrio permanente. La situación también evidencia la creciente dificultad para mantener pactos estables en numerosos ayuntamientos andaluces, especialmente en municipios pequeños y medianos donde las mayorías son ajustadas y los acuerdos dependen de uno o dos concejales.















