¿Por qué se llama así Ciudad Jardín?

Con lo idealizadas que están hoy las dunas y los grandes arenales en Canarias, cuesta pensar que durante mucho tiempo fueran vistos como un engorro. Razón no falta para admirarlos, pero cuando la vida diaria depende de cruzarlos o esquivarlos, la cosa cambia. A finales del siglo XIX, en Las Palmas, cambiaba bastante. Para quienes pensaban la ciudad desde el comercio, el transporte y el crecimiento económico, aquella arena era un problema.

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