Vestir a un gato puede parecer una idea inofensiva para unos y hasta incluso una buena idea para otros. Lo cierto es que, en ocasiones, se hace porque «hace frío» mientras que en otras el tutor piensa que el animal está más tierno vestido o con disfraces. Sin embargo, desde el punto de vista del comportamiento felino, no suele ser una buena práctica y es hasta incluso desaconsejable.
De hecho, la experta en felinos Paula Rossi advierte que la ropa para gatos puede ser hasta incluso desaconsejable por varias razones fisiológicas y de movilidad que te detallamos a continuación.
Los movimientos naturales del gato
Según Paula Rossi, la ropa y los disfraces pueden afectar y alterar la forma en la que el gato se mueve. No solo pueden limitar posturas, saltos o desplazamientos, sino también dificultar comportamientos naturales como el acicalamiento, que para ellos es muy regulador e importante.
Para un gato, moverse con libertad, colocarse en distintas posturas y poder limpiarse cuando le apetezca y lo necesita forman parte de su conducta habitual. Cuando una prenda interfiere en esos comportamientos, puede generar incomodidad y ansiedad en el animal.
Un gato con un disfraz. / Pexels
Que el gato se quede quieto no significa que esté cómodo
Uno de los errores más habituales es interpretar la inmovilidad del gato como una señal de aceptación. Es decir, pensar que si “se deja poner” la ropa o no intenta quitársela, entonces está tranquilo. Pero lo cierto es que la experta señala que esta es una mala interpretación ya que muchos gatos, ante situaciones que les generan incomodidad, miedo o frustración, reducen su conducta, se inhiben y se quedan «paralizados».
Por eso, un gato inmóvil con ropa no necesariamente está tolerando bien la situación: lo más seguro es que esté atravesando una experiencia negativa, aunque desde fuera parezca calmado.

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Cómo regulan los gatos su temperatura en casa
Otro motivo habitual para vestir a un gato es pensar que «necesita abrigo». Sin embargo, la experta recuerda que los gatos regulan gran parte de su temperatura buscando distintos microambientes dentro del hogar.
Cualquier tutor de michi sabe que los gatos buscan las zonas de sol, mantas, camas altas, rincones cálidos, armarios… se mueven y buscan lo que necesitan en cada momento con el fin de termoregularse. Si les abrigamos eliminamos uno de los pilares fundamentales que hacen feliz a todo gato: elegir por sí mismos dónde y cómo quieren estar.

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Cuándo sí puede estar indicada una prenda para gatos
No obstante, Paula Rossi aclara que existen excepciones puntuales. Algunas prendas pueden estar indicadas por veterinarios, como ocurre con prendas postquirúrgicas o en situaciones médicas específicas.
Fuera de esos casos concretos, vestir o disfrazar gatos generalmente no favorece su bienestar.
De hecho, si el objetivo es que el gato esté cómodo, la recomendación pasa por preparar el entorno, no por vestirlo. En lugar de ponerle ropa, se le pueden ofrecer diferentes espacios dentro de la casa para que elija dónde estar.
Lo importante es que el gato pueda desplazarse y decidir según sus necesidades y ello pasa, no por vestir al gato, sino por ofrecerle espacios de seguridad, juego y descanso dentro de su hogar.
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