Un gesto tan común como lavar la carne cruda antes de cocinarla puede parecer una medida higiénica, pero en realidad, es una práctica que entraña serios riesgos para la salud.
Así lo advierte la nutricionista Magali Alvarenga a través de sus redes sociales, donde explica que este hábito, lejos de eliminar bacterias, contribuye a esparcirlas por toda la cocina, generando un foco de contaminación cruzada.
La experta desmonta una creencia popular muy extendida: el agua no tiene la capacidad de destruir los microorganismos presentes en la carne. “Si el agua matara bacterias, entonces bastaría con lavarla y listo, pero no funciona así”, señala Alvarenga.
La única forma de garantizar la eliminación de patógenos es mediante el calor. Por ello, insiste en que “las bacterias se eliminan con el calor cuando cocinas la carne correctamente”.
El peligro de la contaminación cruzada
Cuando la carne cruda entra en contacto con el agua del grifo, las salpicaduras se convierten en un vehículo para las bacterias.
Estas gotas pueden alcanzar cualquier rincón de la cocina: la pila, la encimera, los paños, los utensilios y, lo que es más preocupante, otros alimentos que se consumen en crudo.
“El agua que salpica puede llevar bacterias del pollo o de la carne a la pileta, a la mesada, a los utensilios e incluso a otros alimentos, como las lechugas o tomates”, detalla la nutricionista.
El agua que salpica puede llevar bacterias a la pileta, la encimera y los utensilios»
Nutricionista
Este proceso es lo que se conoce como contaminación cruzada, una de las causas más frecuentes de intoxicaciones alimentarias en el hogar.
Bacterias tan peligrosas como la salmonella pueden colonizar rápidamente las superficies y utensilios de cocina, poniendo en jaque la seguridad de todas las preparaciones posteriores.
La simple acción de lavar un filete puede, sin que nos demos cuenta, contaminar la ensalada que lo acompañará.
Buenas prácticas para una cocina segura
Ante esta situación, la recomendación de la experta es contundente y clara. “Como nutricionista, yo no te aconsejo lavar la carne antes de cocinarla”, afirma. La clave para una manipulación segura de los alimentos no reside en el agua, sino en una combinación de cocción adecuada y una higiene rigurosa en la cocina.

Para evitar riesgos, Alvarenga propone una serie de pautas fundamentales. En primer lugar, es crucial cocinar bien la carne para que el calor elimine cualquier bacteria. Además, recomienda utilizar tablas de cortar separadas para las carnes crudas y los vegetales, evitando así el trasvase de microorganismos.
No te aconsejo lavar la carne antes de cocinarla»
Nutricionista
Por último, subraya la importancia de lavarse bien las manos con agua y jabón después de manipular carne cruda y de limpiar y desinfectar a conciencia todas las superficies y utensilios que hayan estado en contacto con ella.













