Madrid afrontará entre el 6 y el 9 de junio una de las operaciones de movilidad y seguridad más complejas de su historia, sino la que más, por la visita del Papa León XIV. El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, ha detallado este jueves el dispositivo municipal y ha advertido de que la ciudad vivirá “días muy difíciles” por las afecciones en los principales ejes de la capital, especialmente en el entorno de la Castellana, Cibeles y Plaza de Lima.
El Ayuntamiento considera la visita un “acontecimiento histórico” y de “magnitud sin precedentes”, incluso superior en afecciones a la cumbre de la OTAN, por la duración, la previsión de asistencia multitudinaria – medio millón de personas en la vigilia de la Plaza de Lima y otro millón y medio en la misa de Cibeles- y los numerosos desplazamientos del Papa, los Reyes, el presidente del Gobierno y otras autoridades.
Los dos puntos más afectados serán la Plaza de Cibeles y la Plaza de Lima. En Cibeles, este mismo 21 de mayo comienza la descarga de material para instalar el escenario de la misa. Desde el 23 de mayo quedará ocupado de forma permanente un carril del paseo del Prado en sentido norte y, a partir del 25 de mayo, se ocuparán tres carriles para montar estructuras destinadas al coro. El cierre total del eje de Cibeles llegará el 4 de junio.
En la Plaza de Lima, por su parte, también desde este jueves se ocupa un carril en sentido norte entre San Juan de la Cruz y Nuevos Ministerios. A partir del 25 de mayo quedarán cortados los carriles centrales, por lo que la circulación solo será posible por los laterales de la glorieta. En este caso, el cierre completo del ámbito de Plaza de Lima se producirá un día antes que en Cibeles, el 3 de junio. También habrá dispositivos especiales también en Lucero y en el Movistar Arena, otros dos puntos clave de la agenda papal.
En ambos emplazamientos habrá filtros de acceso: la organización dividirá los espacios en “cuadras” o sectores donde estarán inscritas las personas asistentes, y eso permitirá controlar flujos y aforos por zonas. Asimismo, se permitirá a los residentes accder a sus viviendas y garajes, aunque con restricciones para los vehículos. Para reducir el impacto, el Ayuntamiento implantará teletrabajo para sus empleados entre el 3 y el 9 de junio y ha pedido a empresas y centros de trabajo que faciliten también el trabajo remoto y horarios flexibles de entrada y salida, sobre todo en las zonas más afectadas.
Rutas alternativas y EMT gratuita
El Consistorio recomienda evitar desplazamientos innecesarios y utilizar la M-30 como principal alternativa para moverse en vehículo privado. También se aconsejan recorridos por Bravo Murillo y Santa Engracia en el oeste, y por Serrano, Velázquez, Príncipe de Vergara, Francisco Silvela y Joaquín Costa en el este. Para los movimientos este-oeste, se plantean vías como Costa Rica, Alberto Alcocer o Doctor Esquerdo. Además, ha apuntado el regidor, están trabajando con plataformas como Google y Waze para que actualicen en tiempo real la información de tráfico y propongan rutas alternativas durante los días de cortes.
El transporte público será la pieza central del dispositivo. Entre el 3 y el 9 de junio, los autobuses de la EMT serán gratuitos. La flota se reforzará hasta un 25% sobre la dotación prevista, especialmente durante el fin de semana del 6 y 7 de junio, ante la previsión de llegada masiva de visitantes ya desde el viernes 5. También se ha acordado con el sector del taxi que los días 6 y 7 pueda circular toda la flota, sin aplicar el día semanal de descanso.
Más allá de los cortes fijos programados, durante la estancia del Papa habrá también cortes puntuales por los desplazamientos de las distintas comitivas. El alcalde no ha detallado los itinerarios por motivos de seguridad y porque aún no están cerrados, pero ha explicado que se actuará como en visitas de Estado, con cortes localizados y durante el “tiempo mínimo imprescindible”. Por último, se habilitarán aparcamientos para autobuses en Ifema, Valdebebas, Ciudad Universitaria, Casa de Campo, Caja Mágica y Planetario, conectados con lanzaderas o transporte público hacia las zonas céntricas.
Más de 4.000 policías de todas las comisarías
Por lo que respecta a la seguridad, el dispositivo contará con unos 4.000 agentes de Policía Municipal, con participación de todas las comisarías territoriales. Sus funciones incluirán protección de eventos, seguridad ciudadana, apoyo en traslados y control de flujos de asistentes, una de las cuestiones que el Ayuntamiento considera más relevantes.
Los Bomberos del Ayuntamiento desplegarán tres bombas y un vehículo de mando en las principales zonas afectadas para garantizar capacidad de intervención inmediata; mientras que Samur-Protección Civil movilizará cerca de 1.000 efectivos sanitarios para cubrir los grandes actos, especialmente la vigilia y la misa.
En materia sanitaria, asimismo, se instalarán seis puestos sanitarios avanzados en Cibeles y cuatro en Plaza de Lima. El dispositivo logístico incluirá además 1.027 contenedores de 800 litros repartidos en 97 puntos, así como 800 baños químicos en el entorno de Cibeles y 200 en Plaza de Lima.
El Ayuntamiento también ha cedido 33 zonas polideportivas en colegios de distintos distritos para alojar a personas que se desplacen a Madrid con motivo de la visita. A esto se suma que el Arzobispado está gestionando alojamientos en parroquias, colegios y otros espacios de la Iglesia. Eso sí, Almeida ha pedido que nadie se quede a dormir en el entorno de la vigilia ni para guardar sitio para la misa, ya que generaría un problema logístico y organizativo.
El alcalde ha pedido comprensión a los madrileños y ha insistido en que el objetivo es evitar el colapso total de la ciudad, minimizar las dificultades y garantizar la seguridad de trabajadores, asistentes y comitivas. “Va a ser una situación difícil y complicada de gestionar”, ha admitido, antes de confiar en que Madrid vuelva a dar imagen de ciudad “abierta” y “comprometida” ante una cita de carácter excepcional.












