La tensión acumulada durante los últimos días en el mundo de las Hogueras se evidenció este jueves en una imagen inédita en la Casa de la Festa. Representantes de las comisiones de hogueras y barracas abarrotaron el salón de actos para escuchar, cara a cara, las explicaciones del alcalde de Alicante, Luis Barcala, y de la concejala de Fiestas, Cristina Cutanda, en una reunión urgente y extraordinaria convocada tras días de reuniones y reivindicaciones por los retrasos administrativos en el pago de las subvenciones y por las nuevas exigencias técnicas planteadas desde el servicio de bomberos de Alicante.
La cita llegaba apenas dos días después de la reunión en la que los colectivos festeros lanzaron un ultimátum al Ayuntamiento y amenazaron con movilizaciones si antes del 3 de junio no se desbloqueaban las subvenciones pendientes y las autorizaciones necesarias para plantar barracas, racós y monumentos. La respuesta del gobierno municipal del PP se precipitó horas antes del encuentro: una Junta de Gobierno extraordinaria aprobó de urgencia más de 820.000 euros en ayudas para las comisiones de hogueras.
Pero el malestar iba mucho más allá de estas subvenciones. Sobre la mesa pesaba especialmente la preocupación por las nuevas directrices de seguridad impulsadas por Bomberos, que las comisiones consideran una modificación «encubierta» de la ordenanza de Fiestas y una amenaza para el modelo actual de la celebración.
El regidor popular llegó a la reunión extraordinaria tras aprobar por la vía de urgencia el pago de las subvenciones
En su intervención, Barcala trató de rebajar desde el inicio la tensión, con un tono que se esforzó en que fuera conciliador, y defendió que el Ayuntamiento había reaccionado con rapidez tras recibir el documento consensuado por las comisiones. «No se puede venir delante de vosotros sin propuestas y sin soluciones», afirmó Barcala ante una sala repleta de festeros.
El choque por las medidas de Bomberos
El momento más delicado de la comparecencia llegó al abordar las nuevas exigencias planteadas por el SPEIS (Servicio de Prevención, Extinción de incendios y Salvamento). Las propuestas de Bomberos, recogidas en un documento de directrices al que los festeros presentaron sus alegaciones, que afectan a elementos como las carpas, las ruedas, la retirada de mobiliario o las condiciones de seguridad para la cremà y la plantà, han generado una profunda inquietud entre las comisiones, que temen que estas directrices terminen alterando el modelo tradicional de las Hogueras.
El alcalde marcó distancias con parte de esos planteamientos y dejó claro que el debate sigue abierto. «Los bomberos piensan que sus propuestas son las mejores, pero no son las únicas. Hay alternativas», sostuvo. Barcala insistió en que las directrices todavía no son definitivas y aseguró que el Ayuntamiento está estudiando las alegaciones presentadas por los festeros.
En ese sentido, anunció incluso la posibilidad de recurrir a informes externos para comparar cómo se gestionan celebraciones similares en otras ciudades y encontrar soluciones «menos gravosas» tanto para la plantà como para la cremà. «Seguro que hay fórmulas de seguridad sin que sea tan gravoso para plantar o para quemar», defendió Barcala.
El alcalde de Alicante, Luis Barcala, la concejala de Fiestas, Cristina Cutanda, y el presidente de la Federació, David Olivares, en la asamblea con los festeros / Alex Domínguez
El alcalde trató también de desmontar una de las principales preocupaciones de las comisiones al recalcar que las nuevas condiciones no se aplicarán en las Hogueras de 2026, sino, en todo caso, a partir de 2027. «Quien haya dicho que esto es para 2026 está equivocado», remarcó Barcala, entre las dudas de los festeros. El alcalde sí indicó que la única medida ya vigente es la obligación de mantener un pasillo de emergencia de 3,5 metros, un requisito que ya figuraba anteriormente en la normativa, según la edil Cutanda.
Barcala defendió además que no puede aplicarse «un café para todos» en una Fiesta tan diversa como las Hogueras. «No todos plantan en el mismo sitio ni en las mismas calles», señaló el alcalde.
Permisos, licencias y burocracia
Otro de los grandes focos de conflicto ha sido el retraso en la tramitación de permisos y licencias. Muchas comisiones denunciaron en la propia asamblea que durante los últimos días que seguían recibiendo requerimientos y subsanaciones a pocas semanas del inicio oficial de las Hogueras.
Barcala reconoció implícitamente las dificultades administrativas y anunció cambios para simplificar la tramitación. Entre ellos, la prórroga automática de los permisos de 2025 para todas aquellas comisiones que no cambien de ubicación, así como la modificación del artículo 36 de la ordenanza para adelantar al 31 de enero el plazo de presentación de solicitudes.
Además, a partir de ahora, será la Concejalía de Fiestas la que centralice todas las comunicaciones y traslade en un único acto cualquier subsanación pendiente. El alcalde explicó que el objetivo es reducir la carga burocrática y evitar que las comisiones tengan que responder a múltiples requerimientos de distintos departamentos municipales.
«Bajo ningún concepto el Ayuntamiento puede complicar la vida a las comisiones», aseguró Barcala. Incluso ironizó con algunos procedimientos actuales, como la obligación de demostrar que no se han realizado cambios respecto a años anteriores. «Lo lógico es al revés: si no has cambiado nada, no tienes que justificar nada», apuntó Barcala.
Asimismo, el alcalde detalló en el momento de la reunión ya se habían prorrogado 73 permisos y otras 40 autorizaciones estaban listas para concederse en los próximos días. El objetivo del gobierno municipal es que todas las licencias estén resueltas antes del 3 de junio, fecha en la que se entregaron todas en 2025.
Una reforma exprés de cinco ordenanzas
Más allá de las medidas inmediatas, Barcala anunció una reforma de mayor calado que pretende redefinir el encaje normativo de la Fiesta. El alcalde se comprometió a impulsar una modificación «exprés» no solo de la ordenanza de Fiestas, sino también de las normativas de ruido, limpieza, parques y jardines y accesibilidad.
El alcalde explicó que el Ayuntamiento quiere evitar que las Hogueras sigan chocando con informes contradictorios de distintos departamentos municipales. Para ello, propuso crear un grupo de trabajo coordinado desde la Federació de Fogueres en el que puedan participar todas los festeros que lo deseen.
El equipo comenzará a trabajar el próximo 1 de septiembre y el Ayuntamiento prevé tener ya preparado para entonces un primer borrador. El plazo máximo que maneja el gobierno local para completar la modificación es de seis meses, aunque Barcala insistió en que los tiempos legales de exposición pública y aprobación plenaria no pueden acortarse más.
Este tema también se abordó durante el turno de preguntas, cuando Néstor Álvarez, representante de la hoguera Polígon Sant Blai y portavoz de los festeros en sus reivindicaciones, tomó la palabra para intentar aclarar algunas de las cuestiones planteadas. «La sensación que tenemos las hogueras es que la regulación y la normativa que se está haciendo parece buscar un ‘no’ siempre», destacó Álvarez. El alcalde recogió el guante y defendió que la futura normativa debe reducir al máximo la subjetividad en la interpretación técnica. “Tenemos que introducir parámetros objetivos para evitar cambios de criterio”, afirmó Barcala.
Asimismo, Álvarez solicitó una disculpa pública a la concejala de Fiestas, Cristina Cutanda, quien el pasado martes en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno abrió la posibilidad a dejar a esta comisión fuera de las ayudas al monumento por ser la única que todavía no había subsanado su situación. «Era una respuesta a una pregunta y si te lo tomaste como ataque personal yo no voy en contra de nadie», afirmó Cutanda. Una disculpa a la que también se sumó el alcalde: «No hay inconveniente en decir que no había mala fe en el comentario».
Las ayudas desbloqueadas
La comparecencia sirvió también para escenificar el desbloqueo de las subvenciones municipales, una de las principales reivindicaciones de las comisiones. Barcala explicó que el expediente había sido fiscalizado esa misma mañana y aprobado de urgencia por la Junta de Gobierno con una partida de 820.000 euros.
Las ayudas comenzarán a abonarse en los próximos días y cubrirán el 75 % anticipado acordado por la asamblea festera el pasado diciembre. El alcalde admitió, no obstante, que el sistema, del que recordó que fue aprobado por la mayoría de festeros en asamblea este mes de diciembre puede revisarse si no ofrece los resultados esperados. Respecto a las ayudas a las barracas, que todavía no se han aprobado, Barcala indicó que se tramitaría «en los próximos días».
La reunión concluyó con aplausos después de que varios representantes foguerers, como el de Bola de Oro, destacaran la rápida respuesta del Ayuntamiento aunque solo después de la unidad mostrada por las mayoría de comisiones. «Nos hemos tenido que reunir 143 presidentes, en algo inédito, para que se nos dé una solución en 48 horas», señaló el festero.
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