Empecé a trabajar con 14 años y al jubilarme me dijeron que solo tenía 17 cotizados

En los últimos años se ha puesto el foco en la precariedad que sufren muchos jóvenes españoles. Más allá de contar con sueldos más o menos suficientes, se enfrentan a un panorama desolador en materia de vivienda, lo que les impide desarrollar su vida con la independencia, la libertad y la normalidad que deberían, retrasando muchas etapas vitales.

Sin embargo, los problemas relacionados con la vivienda no afectan solo a los jóvenes. Un mercado tan tensionado provoca situaciones extremas también para familias y personas mayores que, en muchos casos, tienen que hacer frente a esta realidad con pensiones muy bajas.

Imagen recurso de una persona mayorPexels

Hay muchas historias de personas que han llegado a la jubilación y descubren que, con su prestación, les resulta imposible sobrevivir. Es también el caso de Siciliana, una mujer que, como muchas otras, tiene una pensión de solo 500 euros debido a la forma y al tipo de trabajos que realizó desde joven.

«Si usted, coherentemente, me dice qué puedo hacer yo con 500 euros, me quito el sombrero. Yo tengo tres hijos, pero a mis tres hijos los he criado yo. Empecé a trabajar con 14 años en un colegio de niños internos, luego pasé a hacer limpieza, después a cocinar, de todo. Entonces te pagaban en negro, no había tantas exigencias», explicó en un reportaje de ‘Malas lenguas’.

Siciliana, en 'Malas lenguas'
Siciliana, en ‘Malas lenguas’RTVE

La pensionista era consciente de que algunos de los trabajos que realizó fueron de manera irregular, algo mucho más habitual décadas atrás. Sin embargo, no esperaba encontrarse con semejante situación después de haber trabajado desde los 14 años: «Con 65 años fui a jubilarme y me dijeron: ‘¿Cómo que se va a jubilar usted? Si no tiene más que 17 años cotizados’».

Una pensión de 500 euros que, gracias a que vive en pareja, les permite cubrir unos mínimos como el alquiler, que prácticamente absorbe toda su pensión, y otros gastos habituales, además de la alimentación, donde también se ven obligados a recortar: “»e luz ahora mismo podemos pagar 80, 70 o 90 euros con el aire acondicionado. Nosotros no podemos permitirnos el lujo de comernos un filete de ternera».



Fuente