Dicen que «la fe mueve montañas». En este caso, la fe no ha sido, pero sí unas convicciones profundas: los derechos humanos. Este miércoles, la actuación del ministro de la Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, ha acercado a dirigentes políticamente opuestos e incluso ha despertado el rechazo entre mandatarios israelíes.
Numerosos países europeos convocaron a los embajadores israelíes en sus territorios para protestar por el trato vejatorio a los activistas de la Flotilla Global Sumud detenidos por Tel Aviv —entre ellos 44 españoles—, mostrado en un vídeo por el ministro.
Ben Gvir visitó el puerto de Ashdod, donde se encuentran los en torno a 430 detenidos en aguas internacionales mientras navegaban rumbo a Gaza para llevar ayuda humanitaria.
En el vídeo puede verse cómo camina sonriente dando «la bienvenida» a los activistas ondeando una bandera israelí y burlándose de ellos mientras están arrodillados, con las manos esposadas a la espalda y la cabeza apoyada en el suelo, algunos de ellos hacinados bajo el sol, con escasez de alimento e higiene.
Las imágenes han provocado que dirigentes tan opuestos políticamente como el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, y la presidenta del Consejo de Ministros de Italia, Giorgia Meloni, hayan compartido punto de vista —de firme repulsa a lo ocurrido— y coincidido en solicitar a la UE que imponga sanciones como consecuencia.
Sánchez, en un mensaje en su cuenta de la red social X, ha señalado que «las imágenes del ministro humillando a los miembros de la flotilla internacional en apoyo a Gaza son inaceptables«. «No vamos a tolerar que nadie maltrate a nuestros ciudadanos», ha apostillado.
Recuerda a continuación que el pasado mes de septiembre anunció la prohibición de acceso a nuestro país de este ministro israelí, y avanza que ahora España va a «impulsar en Bruselas que estas sanciones se eleven a escala europea de manera urgente».
El Ministerio de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ya había convocado este miércoles a la encargada de negocios israelí, Dana Erlich, para protestar por lo que considera un trato «monstruoso, indigno e inhumano» por parte de las autoridades israelíes.
Las imágenes del ministro israelí Ben Gvir humillando a los miembros de la flotilla internacional en apoyo a Gaza son inaceptables.
No vamos a tolerar que nadie maltrate a nuestros ciudadanos. En septiembre anuncié la prohibición de acceso al territorio nacional de este miembro…
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) May 20, 2026
Por su parte, Italia avisó a Israel de que se reserva el derecho a evaluar «iniciativas políticas» en el seno de la Unión Europea tras las imágenes difundidas. El secretario general de la cancillería, Riccardo Guariglia, convocó al embajador israelí en Roma, Jonathan Peled, para trasladarle la «firme protesta» del Ejecutivo de Giorgia Meloni.
«Se ha destacado, tal y como ya había adelantado el ministro Tajani, que el Gobierno italiano se reserva el derecho de evaluar las medidas políticas más adecuadas que deban adoptarse, incluso en el ámbito europeo«, según un comunicado del Ministerio de Exteriores italiano.
No es la primera vez que ambos Gobiernos —España e Italia— coinciden en criterio. Recientemente, a principios de marzo, tanto Sánchez como Meloni denegaron el uso de las bases estadounidenses en España e Italia para la guerra que mantiene —junto con Israel— contra Irán.
España e Italia no han sido las únicas naciones en condenar el vídeo del ministro de la Seguridad Nacional israelí, varios países europeos han mostrado su rechazo y han exigido explicaciones a Israel por lo que consideran una grave violación de derechos de los activistas.
Los gobiernos de Francia, Países Bajos, Grecia y Portugal han condenado el trato a los detenidos de Ben Gvir y convocan a los embajadores israelíes en su territorio. Petición a la que se ha sumado también Canadá.
Por su parte, Turquía condenó lo que describió como abusos contra los activistas y afirmó que está trabajando con otros países para garantizar la liberación rápida y segura de sus ciudadanos y de otros activistas.
Respuesta de Israel
A esta condena mundial se han sumado líderes israelíes, lo que ha provocado una división en el Ejecutivo.
Mientras el ministro de la Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, justificó sus humillaciones a los detenidos afirmando que son «partidarios del terrorismo» y que no les dará «la otra mejilla» ya que «Israel ha dejado de ser un niño al que se le pueden dar bofetadas», el primer ministro, Benjamín Netanyahu, se ha apartado de sus actuaciones.
Netanyahu ha condenado la manera en que Ben Gvir trató a los activistas: «No se ajusta a los valores y normas de Israel». Asimismo, ha dado instrucciones a las autoridades competentes para que deporten a los activistas «lo antes posible», según un comunicado enviado por su oficina.
En su mensaje, Netanyahu afirma que «Israel tiene todo el derecho a impedir» que las flotillas —a las que tacha de «provocadoras de simpatizantes terroristas de Hamás»— que pretenden romper el bloqueo israelí a la Franja de Gaza entren en las que califica como «aguas territoriales» de Israel y lleguen al territorio palestino.
«Sin embargo —añade—, la forma en que el ministro Ben Gvir trató a los activistas de la flotilla no se ajusta a los valores y normas de Israel».
You knowingly caused harm to our State in this disgraceful display – and not for the first time.
You have undone tremendous, professional, and successful efforts made by so many people – from IDF soldiers to Foreign Ministry staff and many others.
No, you are not the face of… https://t.co/KOj6fhpyM7
— Gideon Sa’ar | גדעון סער (@gidonsaar) May 20, 2026
Previamente, el ministro de Exteriores, Gideon Saar, calificaba de «vergonzosa» la actitud del ministro. «Usted ha causado daño a nuestro Estado a sabiendas con esta vergonzosa actuación, y no es la primera vez», acusó Saar en un comunicado en X.
«No, usted no representa a Israel«, añadió, antes de decir que con imágenes como esta «echa por tierra los enormes esfuerzos profesionales y exitosos» de soldados y otros funcionarios.
















