Javier Moll, presidente de Prensa Ibérica, lanzó un mensaje de optimismo en la cena de bienvenida del II Foro del Noroeste celebrada este lunes en el Palacio de la Riega de Gijón. En las palabras dirigidas al centenar largo de asistentes al encuentro, entre los que están algunos de los más destacados representantes políticos y empresariales del noroeste español, Moll incidió en el enorme potencial que tiene la macrorregión que forman Asturias, Galicia y Castilla y León. “Si vemos la cantidad de territorio que supone, las empresas que hay y el talante de los políticos que están al frente de estas autonomías, que están deseosos de colaborar, creo que tenemos en nuestra mano un triunfo para conseguir poner de verdad en el mapa no ya al Foro del Noroeste, sino al Noroeste en pleno”, resaltó.
Este martes, en el hotel de la Reconquista de Oviedo, comenzarán las sesiones de trabajo en las que, a lo largo de toda la jornada y en un formato muy dinámico de intervenciones, los principales líderes políticos y empresariales del Noroeste aportarán sus reflexiones, ideas y soluciones para dar el vuelco que necesita una región con tanto peso territorial (casi un cuarto de la superficie nacional) como potencial de desarrollo pero necesitada, entre otras cosas, de mejoras de infraestructuras y de una financiación autonómica más justa que tenga en cuenta su extensión y el coste de su envejecimiento demográfico.
Moll constató el interés creciente de un foro que nació en 2025 en Santiago de Compostela y la voluntad demostrada por todos los asistentes este año de empujar para “vertebrar” este cuadrante clave del país que, como señaló en su discurso la alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, se está sacudiendo definitivamente de encima la dañina “lógica de la periferia” territorial que la tenía arrinconada.
Moriyón aseguró que el Noroeste tiene ante sí “una oportunidad histórica” para desprenderse de esa condena al extrarradio autonómico que conceptualizaba al Noroeste como un espacio “alejado de los grandes centros de decisión”, como un rincón de España “algo ajeno a la creación de valor y desarrollo”.
La alcaldesa de Gijón sostuvo a renglón seguido que ese arrinconamiento ya es cosa del pasado. Hoy “el Noroeste ya no se ve como un espacio aislado y dependiente, sino que es cada vez un foco mayor de talento, industria, conocimiento y calidad de vida”. Según su punto de vista, “con los ingredientes necesarios, lo que se concebía como periferia es ahora uno de los grandes espacios estratégicos de España y del sur de Europa. Un polo de oportunidades fundamental para que España pueda encarar con garantías los desafíos del futuro, un espacio de acción indispensable a la hora de generar un Estado más equilibrado y, por tanto, mejor”.
La alcaldesa de Gijón ha aludido al “aval” que la macrorregión del Noroeste tiene en este proceso de reorganización territorial donde el lastre de la periferia se va difuminando. Y en el capítulo de haberes enumeró varios la regidora gijonesa: “En el Noroeste tenemos recursos energéticos decisivos para la transición ecológica. Tenemos capacidad industrial. Tenemos universidades y centros tecnológicos de primer nivel. Tenemos experiencia en sectores fundamentales como la logística, la metalurgia, la economía azul, la innovación agroalimentaria o las nuevas energías. Y tenemos, además, algo especialmente valioso en el contexto actual: ciudades habitables, cohesionadas y con una enorme calidad de vida”.
Que Moriyón hiciera esta enumeración del capital que posee el Noroeste en unas palabras pronunciadas en el Palacio de la Riega de Gijón encontraba un singular reflejo en el espectacular paisaje que se divisa desde Gijón. Desde este balcón en el que la ciudad más poblada de Asturias extiende sus alas sobre su bahía se veía, perfectamente repartidos por el territorio todos esos capitales: al fondo, a la derecha, el polo siderúrgico industrial y portuario del Oeste, orientando la mirada hacia el mar los atractivos turísticos del arenal que subyugó a Jovellanos; más acá, la ciudad jardín de Somió, el campus politécnico y el parque científico y tecnológico de Cabueñes. Al fondo, envolviendo esta ciudad con alta y evidente calidad de vida, el paisaje asturiano, otro tesoro, se prolongaba hasta dar con la Cordillera. La vista, ese “todo en uno”, era una imagen fractal y resumida de todos los capitales de futuro que se multiplican en las distintas regiones que componen el Noroeste. Si acaso faltaba uno, el talento. Pero ese se podía saborear en el menú que degustaron los asistentes, obra de los hermanos Manzano, una de las glorias de la gastronomía asturiana.










