A la espera del inicio, este domingo, de Roland Garros, el tenis vive una semana teóricamente tranquila. Decimos teóricamente porque estamos a lunes y ya hemos vivido un momento bastante surrealista.
Se enfrentaban Alejandro Davidovich y Corentin Moutet en primera ronda del torneo de Hamburgo, un partido interesante por el nivel de los contendientes, pero que ha dado que hablar por una nueva excentricidad del polémico tenista francés.
En el sexto juego del primer set, y con break abajo, Moutet ha perdido un punto tras conectar un par de meritorias voleas, algo que no le ha sentado nada bien y ha provocado una reacción poco habitual.
Ni corto ni perezoso, el francés se ha bajado los pantalones y se ha quedado en calzoncillos en media de la pista, ante la mirada atónita del público que llenaba las gradas y que ya había visto poco antes otra reacción airada suya, cuando tiró de forma violenta la raqueta contra la lona publicitaria que tenía detrás.
Tras el curioso momento, las cosas han seguido sin funcionar para Moutet, que ha acabado perdiendo por 6-4, 6-4 ante un sólido Davidovich, que se enfrentará en octavos de final al australiano Alex de Miñaur, tercer cabeza de serie.












