El Real Zaragoza certificará su descenso a Primera RFEF si no gana en Las Palmas, en un partido fijado para el domingo a las 18.30 y con una jornada más por jugarse, con la visita del Málaga al Ibercaja en el epílogo liguero. El empate y la derrota en el feudo isleño le condenan con total seguridad a la tercera categoría del fútbol español, mientras que si logra el triunfo en un difícil campo, en el escenario en el que en junio de 2015 estuvo a un paso de certificar su retorno a la élite, ya que Las Palmas está luchando por el ascenso y suma seis triunfos seguidos de local, tendrá que esperar a que no gane el Cádiz, que recibe al Leganés, que si supera este lunes al Huesca no se jugaría nada en el envite del JP Financial Estadio.
Es decir, la victoria del Cádiz le condena al Zaragoza haga lo que haga ante la UD Palmas en su última salida de la temporada. El equipo zaragocista lleva cuatro derrotas consecutivas, suma ocho jornadas sin ganar con dos puntos de 24 posibles y llega al partido ante el conjunto amarillo con una colección de bajas que se va a incrementar tras el partido de ayer, ya que Radovanovic y El Yamiq acabaron tocados, como Juan Sebastián o Tasende.
El Zaragoza tiene el goalaverage particular con el Cádiz empatado, ya que el cuadro gaditano ganó en el Ibercaja Estadio y el equipo zaragocista hizo lo propio en el feudo andaluz en el estreno de David Navarro en el banquillo zaragocista, por lo que en caso de empate final a puntos entre ambos conjuntos habría que ir al desempate de goles general, que ahora favorece al Cádiz (-22 por -20). En todo caso, el Zaragoza, con 35 puntos en 40 jornadas, es colista y no solo necesita el fallo del Cádiz, ya que el Huesca, al que le quedan tres partidos, tiene un punto más, como la Cultural, y el Mirandés cuenta con dos más, por lo que la carambola para la salvación es milagrosa y la tragedia se puede cerrar en Las Palmas, donde hace 11 años rozó la gloria del retorno.










