Lo que hace 15 días parecía una retirada, ahora ya no lo es tanto. El asunto Santi Cazorla ha dado un giro radical a golpe de declaraciones. Aún con las emociones a flor de piel por la ovación que le tributó el Bernabéu, el internacional dejó abierta la puerta de par en par a su continuidad el año que viene en un discurso muy diferente al de comienzos de mes, cuando dijo aquello de «todo tiene un principio y un final». Cazorla se plantea seguir un año más, pero antes quiere conocer el proyecto que tiene el Real Oviedo de cara a la temporada que viene.
Hay varias claves para ahondar en una situación, la de Cazorla, que no obstante no parece inmediata. La primera, también expresada por él mismo, la salud. Hace meses que no tiene lesiones. Ni siquiera molestias. No se ha perdido ni un entrenamiento en lo que va de 2026, algo que muy pocos pueden decir. Ese es un factor capital en la toma de una decisión que, de ser favorable a la renovación, le llevaría de nuevo a Segunda División a pelear por un ascenso.
Ese es otro detalle, el del epílogo. Nada ensuciará la carrera del de Llanera, pero despedirse con el Oviedo colista en una de las campañas más decepcionantes de su historia no supone el mejor broche. El descenso es un palo, pero también una oportunidad: volver a liderar, en una competición con menos exigencia, a un equipo que ansía volver a celebrar.
Y está de fondo la relación con Guillermo Almada, por supuesto. Algo que puede englobarse en el llamado «proyecto». Con el charrúa, el internacional ha gozado de menos protagonismo que con otros entrenadores. No parece que la sintonía sea plena y será un factor que puede tener peso en la decisión.
En el Bernabéu, Cazorla pareció algo molesto con las palabras de Almada de que su suplencia se había «consensuado» entre ambos. «Es una forma de decirlo, ya lo explicaré más adelante», se limitó a contestar Santi. Fuentes cercanas al vestuario explican que lo que el internacional expuso ante el entrenador es que ponerle de titular en el Bernabéu después de tanto tiempo sin hacerlo podía ser una falta de consideración a los habituales titulares. Una experiencia, jugar ante el Real Madrid, que el de Llanera ya había vivido varias veces en su carrera. De esa conversación habría salido una suplencia con diversas lecturas entre los implicados.
Sobre la continuidad de Almada, la idea es que siga, así lo expresó hace semanas Martín Peláez, pero desde el club se ha pulsado en los últimos días la opinión de la plantilla a través de algunos de sus representantes. Consultas que ayudan a formarse una opinión conjunta en el club, aunque la solución, como todo, dependerá de Jesús Martínez, que en la contratación de los entrenadores le gusta estar encima. El dirigente azteca sigue siendo el principal avalista de Almada.
Cata y la espera con Osasuna
La operación con el director deportivo también está directamente relacionada con el proyecto del que habla Cazorla. Revertir los errores en el organigrama sería un paso hacia una mayor profesionalidad. El Real Oviedo espera la respuesta de José Antonio Prieto, Cata, secretario técnico de Osasuna, que ha acogido de muy buena manera el interés azul, aunque ha instado a los rectores del club a no dar una respuesta definitiva hasta que Osasuna haya cumplido con el objetivo de la salvación. La respuesta final de Cata, no obstante, también podría tener que ver con la decisión final en torno al banquillo carbayón.











