El ESP (Electronic Stability Program) es uno de los sistemas de seguridad más importantes de los coches actuales. Desde 2014 es obligatorio en todos los vehículos nuevos vendidos en Europa y su función es evitar derrapes y ayudar al conductor a mantener el control del coche en situaciones complicadas.
Qué significa que la luz del ESP
Cuando el testigo del ESP, representado por un coche amarillo con unas líneas en forma de “eses”, parpadea, significa que el sistema está funcionando correctamente. Suele ocurrir en curvas, aceleraciones fuertes o sobre asfalto mojado, cuando el coche detecta una posible pérdida de adherencia.
En ese momento, el ESP actúa frenando determinadas ruedas y reduciendo potencia para estabilizar el vehículo. Es, básicamente, una advertencia de que estamos cerca del límite de agarre.
Suele ocurrir en curvas, aceleraciones fuertes o sobre asfalto mojado, cuando el coche detecta una posible pérdida de adherencia / Honda
Si el testigo permanece encendido de forma constante, normalmente indica una avería. El fallo puede estar relacionado con el propio sistema ESP, con el ABS, ya que trabajan conjuntamente, o con sensores como los de velocidad de las ruedas o el ángulo de dirección.
Aunque el coche seguirá funcionando, conducir con el ESP averiado supone perder una importante ayuda de seguridad. En situaciones de emergencia o baja adherencia, el riesgo de perder el control aumenta considerablemente.
Qué hacer si se enciende el testigo
Antes de acudir al taller, conviene probar algunas soluciones sencillas. Apagar y volver a arrancar el coche puede reiniciar el sistema y hacer desaparecer el aviso.
También es recomendable comprobar si hay otras luces encendidas, especialmente la del ABS, y revisar el estado y la presión de los neumáticos. Si la luz sigue encendida, lo más aconsejable es realizar un diagnóstico electrónico en un taller para localizar el origen de la avería.













