Se acabó el lío o empieza el lío. Los andaluces dirán. El domingo se abren las urnas y 6,8 millones de votantes están llamados a elegir al próximo presidente de la Junta. Ningún sondeo publicado en los últimos meses deja espacio a la duda: Juanma Moreno repetirá y el PP ganará por goleada. La incógnita es si reedita la mayoría absoluta que le permitiría gobernar en solitario o si cae por debajo de 55 diputados y Vox se convierte en imprescindible, lo que el presidente de la Junta bautizó como «el lío». Con esa duda comenzó la campaña hace dos semanas y con la misma se cierra: se ha movido poco el voto, avisan los expertos. A Pedro Sánchez le han contado lo que puede pasar y aseguran que no lo entiende: «Se tensiona».
La campaña, más andalucista que nunca, se ha jugado sin perder de vista el desenlace nacional. El PP ha colocado la ‘marca Juanma’ por encima de Alberto Núñez Feijóo. El PSOE, en cambio, ha presentado a María Jesús Montero como continuación de Pedro Sánchez y su Gobierno. Moreno quería una campaña plana, de emociones, sentimientos y orgullo andaluz. Solo al final ha sacado el colmillo para frenar la transferencia de voto a Vox, centrado en agitar el miedo a la inmigración. El PSOE lo ha apostado todo a la sanidad pública. Por Andalucía cree que ha logrado activar a su electorado y Adelante Andalucía ha mantenido su propio guion, con una izquierda fresca y bien humorada, que combate pero no riñe. La vivienda ha sido el otro gran tema para estos partidos.
Lo que dicen las últimas encuestas no publicables
Las últimas encuestas, que la ley impide publicar desde el lunes pero que los partidos siguen manejando, señalan que el PP está al filo de la mayoría absoluta, el PSOE hundido y Vox en ascenso con freno. Adelante Andalucía emerge como sorpresa y Por Andalucía resiste. El recuento del 17 de mayo abrirá una pelea matemática en los escaños marginales por el reparto de los últimos votos en cada provincia. Los restos, que dieron al PP cuatro diputados de golpe en 2022 con el escrutinio ya al 96%, podrían ahora dar la alegría a Adelante Andalucía y quitársela al PP. Si esto se cumple y no es una burbuja demoscópica, Moreno podría ver en riesgo su mayoría absoluta.
En algunos trackings el PP gana con 53-54 diputados y en otros llega a los 55. Desde el PP andaluz prefieren prudencia para evitar sustos con la participación y temen pagar un exceso de confianza. Insisten en que está «apretado» y «al filo». Sin embargo, el ambiente en el equipo de Moreno es de total tranquilidad: no se palpan nervios. Están agotados, pero exultantes.
Zozobra en las filas del PSOE
En las antípodas, el equipo de campaña de Montero navega entre la frustración y la zozobra con una esperanza: que el PP pierda la mayoría absoluta y pase a depender de Vox. Montero podría obtener el peor resultado de la historia del PSOE en unas autonómicas y Pedro Sánchez está directamente concernido, no solo porque la puso él como candidata sino porque se ha implicado en toda la campaña. En 2022 tocaron fondo con 30 diputados. Ahora los pronósticos los sitúan entre 25 y 28. Los socialistas creen que el resultado no será tan malo, pero el estado de ánimo es de depresión. La campaña no ha tenido el efecto deseado, aunque Montero no ha dejado de empujar hasta el último minuto al grito de «sanidad pública» y apelando al «orgullo» del PSOE andaluz.
Los socialistas llegaron a tener encuestas que le daban 24-25 diputados. La primera parte de la campaña le sirvió para movilizar a parte de su electorado, pero esa recuperación se ha ido al garete en la recta final. El accidente de una patrullera de la Guardia Civil, con dos agentes heridos en una persecución a una narcolancha, ha arruinado sus expectativas de evitar el desastre. El medio millón de votantes que se quedaron en casa en las andaluzas 2022 y salieron a votar a Pedro Sánchez en 2023 no aparece ahora para apoyar a Montero.
Contención en el auge de Vox
En Andalucía, Vox crece pero con el freno echado. El auge con el que la extrema derecha empezó este ciclo electoral, con autonómicas en Extremadura, Aragón y Castilla y León, podría desinflarse en la comunidad andaluza. Los sondeos señalan que podría crecer uno o dos diputados. Vox confía en llegar a 20, desde los 14 actuales. Santiago Abascal ha echado el resto en unas elecciones decisivas como prólogo de las generales. Ya ha advertido de que, aunque el PP se quede a las puertas de la mayoría, no lo pondrá fácil. Abascal no piensa en la Junta sino en la Moncloa.
A la izquierda del PSOE, el tablero se rompe en dos. En la meseta han descubierto ahora a Adelante Andalucía, refundado en 2021 con Teresa Rodríguez como formación soberanista, nacionalista y andaluza, alejada de Madrid y con el BNG o la CUP como referentes. Con José Ignacio García al frente, los expertos aseguran que ha hecho «un campañón», capaz de activar el voto joven y atraer al votante de izquierdas.
La pregunta es si habrá sorpasso a Por Andalucía, que logró sumar a Podemos a la alianza de IU y Sumar. En las filas de Antonio Maíllo niegan ese escenario y ninguna encuesta los sitúa en retroceso, sino en ascenso, dicen, desde la segunda mitad de la campaña, llamando en todo momento al voto de unidad de la izquierda.













