El nuevo largometraje de Asghar Farhadi -para situarnos: el cineasta iraní que tiene en su haber dos premios Oscar, uno por ‘Nader y Simin, una separación’ (2011) y el otro por ‘El viajante’ (2016)- ha llegado al festival de Cannes envuelto de un jugoso rumor según el que el entorno del director teme que a su película, ‘Parallel Tales’, se le encuentren similitudes demasiado evidentes con otra que también aspira a la Palma de Oro este año, ‘Amarga navidad’, de Pedro Almodóvar. Visto lo visto, es un miedo comprensible pero innecesario. Ambas obras no se parecen más de lo que se parecen ‘El padrino’ (1972) y ‘Uno de los nuestros’ (1990), lo que significa que, esencialmente, comparten temática: las dos reflexionan sobre los mecanismos de la narración y la porosa frontera que la realidad de la ilusión. Una diferencia clave entre las dos, eso sí, es que la película del manchego está llena de humor y la de Farhadi se toma demasiado en serio a sí misma. Para encontrar rastros de comedia en su cine, de hecho, haría falta un zahorí.
El director iraní Asghar Farhadi, en el festival de Cannes de 2021. / CHRISTOPHE SIMON / AFP
Rodada en Francia con actores como Isabelle Huppert, Vincent Cassel y Viriginie Efira, ‘Parallel Tales’ se inspira en ‘No amarás’ (1988), de Krzysztof Kieślowski -así lo confiesan sus títulos de crédito-, y eso explica que su peripecia argumental incluya a un joven solo y perdido que se obsesiona con una vecina, un telescopio usado para espiar y una serie de textos que pasan por varias manos.
Si en la película del maestro polaco el motivo era ante todo romántico, eso sí, en la de Farhadi es más bien una inclinación compulsiva a la fabulación y la narración de historias. A partir de esos elementos, ‘Parallel Tales’ teje una red de personajes que se vigilan y se engañan para hablar de cómo la realidad y la ficción se vampirizan mutuamente, y demostrar que la imaginación puede ser reparadora pero también peligrosa. Y, en el proceso, durante una parte de su metraje ofrece un divertimento francamente disfrutable.
Pero lo entretenido se convierte en tedioso cuando la película decide ponerse solemne a pesar de que no posee la hondura psicológica del mejor cine de su director -sin duda, las dos que le proporcionaron la estatuilla-, y entonces quedan expuestas las limitaciones de una obra vocacionalmente menor que se resiste a serlo. Como en su día ‘El pasado’ (2013), que ya rodó en Francia, y ‘Todos lo saben’ (2018), que filmó en España, ‘Parallel Tales’ en última instancia sugiere que Farhadi pierde buena parte de su fuerza como narrador en cuanto sitúa sus ficciones fuera de Irán.
La Europa de Pawlikowski
De la otra aspirante a la Palma presentada hoy, ‘Fatherland’, podría decirse que es la tercera entrega de una trilogía aunque eso sea algo no confirmado de su director, Pawel Pawlikowski. Como los dos largometrajes inmediatamente anteriores del polaco, ‘Ida’ (2013) y ‘Cold War’ (2018), es una película concisa, rodada en blanco y negro y en formato académico y que combina el repaso de la historia europea con la mirada a parejas de personajes en tránsito exhibiendo una mezcla milagrosa de austeridad narrativa y riqueza psicológica. Dicho de otro modo, una obra extraordinaria.
Se sitúa en 1949 para acompañar al novelista Thomas Mann, de regreso a Alemania por primera vez en 13 años junto a su hija Erika, escritora, actriz y piloto. Mientras nos muestra al Nobel de Literatura recibiendo homenajes tanto en el bloque occidental -que lo acusa de traidor por haber huido al exilio- como en el oriental -que trata de ganarlo para la causa comunista-, ‘Fartherland’ ofrece varios retratos devastadores en uno: el de un hombre aplastado por su propia figura que no sabe dónde está su hogar, el de una mujer atrapada en la patria del padre a la que alude al título, y el de un país en ruinas que, solo unos años después de la barbarie, demuestra no haber aprendido nada. Es una película tan cargada de tristeza como de capacidad para deslumbrar, y que vuelve a confirmar a Pawlikowski como un narrador de economía, precisión y alcance difíciles de superar.
Suscríbete para seguir leyendo












