Un «cisne negro» en política es un acontecimiento imprevisto y de impacto que altera el curso de los acontecimientos. Especialmente ocurre en campañas electorales en las que se ha planificado todo y, finalmente, todo se altera por ese acontecimiento.
De alguna manera, eso pudo ocurrir el lunes por la noche cuando la candidata socialista a la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, utilizó, en el que era el segundo debate electoral televisado, el sintagma «accidente laboral» para referirse a la muerte de los dos guardias civiles que luchaban contra el narcotráfico en Huelva. Además, enfocó el asunto como un tema de siniestrabilidad laboral y no de orden público que preocupa mucho en una una zona importante de
Sobre todo, porque al funeral por los agentes no acudió ningún ministro. Especialmente no estuvo presente el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska.
Ambos hechos han provocado malestar y preocupación en el PSOE por su repercusión en la campaña, justo en la recta final para el 17-M.
A su vez, los socialistas andaluces están molestos porque el Gobierno dejó sola a la candidata en ese incómodo funeral, escuchando abucheos y reproches.
Entienden que aunque acudiera Montero al funeral, se transmite falta de empatía con un asunto muy sensible en una zona importante de Andalucía. Y no están para ahorrarse empatía.
Porque ya es muy negro el panorama para Montero, y porque según todas las encuestas es muy probable que no supere el peor resultado histórico del PSOE: los 30 escaños.
Se confiaba en el esfuerzo movilizador de la última semana que al PSOE le suele funcionar, mientras que el PP suele pinchar en las campañas.
Ya fue un contratiempo para Montero que se suspendiera la campaña el sábado por la muerte de los agentes.
Montero define la muerte de los guardias civiles ante los narcos como «accidente laboral»
Además, la candidata del PSOE venía de otro debate en el que el candidato del PP y presidente de la Junta, Juanma Moreno, no dio respuesta a las preguntas sobre la mala gestión de los cribados de cáncer de mama.
Este martes, la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, rechazó rectificar a Montero en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
El Gobierno explica que, en puridad, es un accidente laboral, pero decirlo así muestra frialdad. Hubiera sido más correcto en todo caso hablar de «acto de servicio».
De hecho, la propia Montero escribió este martes un post que, sin llegar a rectificar, utiliza la expresión «acto de servicio». Sobre todo porque está parada la reivindicación de las Fuerzas de Seguridad del Estado para ser reconocidos como «profesión de riesgo».
Todo mi respeto y cariño a las familias y compañeros de los dos agentes de la Guardia Civil fallecidos en Huelva.
Por supuesto, estamos hablando de muertes en acto de servicio. Así lo sentimos y así debe reconocerse siempre a quienes arriesgan su vida por la seguridad de todos y…— María Jesús Montero (@mjmonteroc) May 12, 2026
Ese reconocimiento implicaría cambios concretos en sus condiciones, como por ejemplo la posibilidad de anticipar la edad de jubilación o mayores compensaciones económicas.
Respecto a las ausencias en el funeral, el Gobierno explica oficialmente que Marlaska no pudo asistir porque estaba en Tenerife en el operativo diseñado para el hantavirus.
Fuentes no oficiales explican que no hubo una decisión expresa para que no asistiera ningún miembro del Gobierno.
Asistieron la secretaria de Estado de Interior y la directora general de la Guardia Civil, y no se reparó en que esa representación era insuficiente. Y más en campaña electoral en Andalucía.
A su vez, los socialistas aseguran estar molestos y sorprendidos porque Moreno sacó a relucir en el debate el accidente de tren de Ademuz, utilizando este asunto por primera vez como arma politica.
Moncloa entiende que la gestión de la crisis del hantavirus ha sido exitosa y, sobre todo, se ha evitado que el PP la pudiera convertir en un «cisne negro» que interfiriera a su favor en la campaña electoral de Andalucía.










