Una mujer ingresaba, en la primavera de hace dos años, en prisión provisional por intentar matar con fármacos a sus dos hijos pequeños en Lorca. «Mamá nos ha dado más de 10 pastillas», manifestaron a una testigo, según explicaría ella luego en su declaración, las víctimas, de 11 y 13 años en el momento de los hechos. Ahora, la instrucción del caso ha terminado.
El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Nº 2 de Lorca acordaba el procesamiento de la mujer por dos delitos de homicidio en grado de tentativa y le imponía una fianza de 3.000 euros «para asegurar las eventuales responsabilidades pecuniarias».
La acusación particular, que ejerce el padre de los niños, recurrió y apuntó que «el importe de la fianza no es proporcional a la gravedad de los hechos, estimando que habría de corresponder la cantidad de 50.000 euros para cada uno de los menores afectados otros 50.000 euros para la hija mayor, pues también fue víctima de la conducta de su madre».
El Ministerio Público se adhería al recurso del progenitor, solicitando el incremento de la fianza, mientras que la defensa de la procesada se oponía al recurso, solicitando la confirmación de la resolución recurrida, se lee en la resolución de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Murcia.
«No se aprecian en los menores daños psicológicos que hayan de ser indemnizados en la elevada suma total que se sugiere por la defensa de 195.000 euros», opina el tribunal
La Sala coincide con el juez en que al momento actual no se aprecian indicios racionales de la existencia de unos daños psicológicos en los perjudicados que hayan de ser indemnizados en la elevada suma total que se sugiere por la defensa de 195.000 euros».
No obstante, «también coincidimos con el apelante en que nos encontramos ante hechos muy graves fácilmente susceptibles de generar daño moral tanto en los menores perjudicados directos, como en el propio recurrente», destaca la Audiencia.
En este sentido, «la Sala entiende que la cantidad que se ha fijado en el auto de procesamiento en concepto de fianza es realmente exigua, considerando más apropiado fijar prudencialmente el importe de la fianza en la cantidad global de 30.000 euros«. Es la cantidad que queda establecida.
La acusada alega que «el éxito del tratamiento médico se encuentra relacionado con la información» que ella misma proporcionó al médico
La detención de esta mujer tuvo lugar en abril de 2024, tres días después de que ella misma ingresase, junto a los dos niños, en el hospital Rafael Méndez. El diagnóstico de todos: intoxicación con medicamentos.
Según contaría luego la adulta a la Policía, quería suicidarse y, aprovechando que la hija mayor, de 15 años, iba a comer fuera de casa, se tomó una sobredosis de benzodiacepinas ella y administró una dosis menor a sus dos hijos pequeños para adormecerlos y «aliviarles el dolor de verla morir«.
«Cuánto tarda en eliminarse de la sangre…»
La mujer, en su recurso al auto de procesamiento, solicitó que en el mismo «se incluya que el éxito del tratamiento médico se encuentra relacionado con la información que la propia acusada proporcionó al doctor, siendo ella misma quien le explicó los fármacos que los menores habían tomado, le mostró los blisters y las cajas de medicamentos».
Además, alude a sus búsquedas en internet, tales como «qué pasa si respiro propan izobutan», «cuánto tardan en eliminarse de la sangre los somníferos», «cuánto tarda en eliminarse de la sangre el psicotropic» o «cuánto tarda en eliminarse de la sangre la quetiapina».
Desde el punto de vista de la defensa de la madre, «es incomprensible que alguien que pretende dar muerte a sus hijos realice una búsqueda orientada a ver cuánto tarda en eliminarse de la sangre una u otra sustancia».
El informe del forense, que tiene en cuenta el juzgado, dice que «en correlación a los datos clínicos y los referidos en cuanto a la cantidad de comprimidos ingeridos, puede concluirse, que de no haber recibido la atención médica inmediata, y más en el caso particular de la edad de los afectados, las consecuencias para ambos, podrían haber sido graves e incluso letales«.
Intoxicación secundaria con cocaína
Una de las víctimas, apunta la resolución judicial, presentaba intoxicación secundaria con cocaína. «Era un falso positivo», asegura la defensa de la madre, una mujer que sí era consumidora de esta droga, como testificó su propia hermana: «Tomaba dos gramos por día».
La Sala entiende que existen indicios suficientes de que los hechos serían subsumibles en dos delitos de homicidio en grado de tentativa, de que la investigada suministró pastillas y cocaína a los menores (más de diez, según manifestaciones de los testigos), «con intención de causar la muerte, pues estas pastillas afectaron a su integridad física».
A este respecto, «fue precisa una actuación médica para revertir la situación, y el informe forense indica que, aun cuando no se pueda determinar con exactitud la concreta cantidad de pastillas ingeridas, dadas las especiales circunstancias de las víctimas, menores de edad, este tipo de sustancias podrían haber tenido efectos incluso letales».
En cuando al falso positivo por cocaína en la niña, «esta cuestión, en su caso, también habrá de ser valorada en el acto del juicio oral«, concluye el tribunal.














