No es mi intención decirle a otro equipo cómo debe afrontar un partido. Pero lo que sí es de recibo es poner de manifiesto lo que pasó el sábado en el Martínez Valero. ¿Es válido lo que hizo el Alavés? No, no lo es. Si los árbitros sancionan las pérdidas de tiempo, buena parte del planteamiento de Quique Sánchez Flores estuvo destinado a que no se jugara nada. De los 100 minutos que duró el encuentro, se jugaron 49 y 4 segundos. Y el colegiado fue cómplice.
Confirmado después por el míster babazorro en rueda de prensa, el equipo vitoriano llegó a Elche a empatar. Desde el primer momento no tuvo intención alguna de que se jugara al fútbol, demorando los saques de puerta desde el inicio y con jugadores al suelo en cada disputa aérea. Mateo Busquets Ferrer, silbato en mano, compró la propuesta sin sancionar lo primero y premiando lo segundo al señalar faltas en cada contacto (también para el bando ilicitano en alguna ocasión). Ninguna amarilla de las seis que sacó al conjunto visitante fue por pérdida de tiempo.
Al igual que Quique Sánchez Flores estuvo impecable en rueda de prensa yendo de cara tanto admitiendo la propuesta inicial como que pudieron ganar pero no lo merecieron, también lo hizo Sarabia. El técnico vasco no habla de árbitros desde hace meses, pero el sábado lo hizo desde el respeto y con la voluntad de ayudar a la labor arbitral pero criticando lo que no le pareció correcto.
Luego en lo referente a lo meramente deportivo, al Elche le costó, sobre todo en la primera parte, afrontar la buena defensa lejos de área propia que proponía el Alavés. En la segunda, sobre todo por la entrada de Josan, los ilicitanos tuvieron una mejor posesión de la pelota, supieron cargar la zona de castigo y encontraron el premio del empate. Los vitorianos, eso sí, estuvieron más cerca de ganar con dos palos en los que al Elche le sonrió la suerte. También tuvo más protagonismo con balón en la segunda que en la primera, cosa que no era difícil, el equipo de Quique Sánchez Flores.
El reparto de puntos fue, a todas luces, justo. A tenor de lo visto dentro y fuera del campo, les valió a ambos, aunque resulte incomprensible en caso del Alavés. Pero bueno, es un problema este que no atañe a los ilicitanos. El punto no es suficiente, pero acerca al objetivo. Ahora llega la hora, como se dice por Elche, de hacer ‘contetes’. La recta final se hará cuesta arriba, pero para todos.














