Alan Bodner es otro de los invitados estrella al 21 Festival Animayo Gran Canaria -La isla de mi vida que hoy concluye su programación con actividades tan interesantes como un grupo de actrices de doblaje en el Cicca a las 10.00 horas para hablar de sus experiencias en Star wars, Blade Runner o Wonder woman, o del jefe de narración Andrew Gordon a las 16.30 horas para mostrar su trabajo en clásicos que van de Toy story hasta Los increíbles.
Pero si ayer afirmábamos que Tony Bancroft había revolucionado Disney con su Mulan, Alan Bodner hizo exactamente lo mismo con la ciencia ficción a través de su trabajo en El gigante de hierro que dirigió Brad Bird. Su presencia en el festival grancanario, además de ofrecer un taller de arte y una masterclass, ha sido clave porque inauguró su exposición El arte de Alan Bodner que aún se puede visitar. También ha sido la primera vez que Bodner realiza una conferencia en todo su vida. «La primera vez que Damián me pidió venir a Animayo, hace 15 años, no estaba listo. No me veía hablando en público para una gran audiencia como la que tiene Animayo y contar cómo realizaba mi trabajo, pero después de un tiempo decidí venir», asegura el artista. «Me di cuenta de que, si no lo hacía, me arrepentiría. ¡Y aquí estoy! Quería hablar a la gente joven; que se dieran cuenta de lo importante que es perseguir su sueño y agarrarse a su propia voz», añade.
Uno de los genios de un filme fundamental
Bodner fue uno de los genios que crearon El gigante del hierro, por el cual recibió un premio Annie al mejor diseño de producción. «No esperaba que el resultado fuera tan enorme y querido», asegura el director de arte y diseñador de producción que ha trabajado para algunos de los estudios más influyentes del sector como Walt Disney, Dreamworks, Cartoon Network, Filmation.
«Estaba muy feliz de que así fuera, y durante la preparación me quedé impresionado por la respuesta del equipo. En algunas de nuestras visiones diarias había momentos de verdadera emoción; las lágrimas fluían. Y en ese momento supe que estábamos haciendo algo muy especial». La película, que se estrenó en 1999 transformó, además, la manera en la que se presentaban a esos gigantes de hierro desde Mazinger Z. «Fue mi primera gran experiencia como director artístico. Fue muy complicado porque a medida que aprendía tantas vertientes del trabajo, tenía que estar haciendo la película. Otra de las dificultades con las que me encontré fue tener que dirigir a muchos artistas que había detrás del proyecto». Entre ellos destacaban 12 Background Painters, artistas responsables de crear el entorno, la atmósfera y el estilo visual del mundo donde viven los personajes y cuya función principal era definir la narrativa visual de la escena mediante el color, la luz y la textura. «Además de 12 Layers», añade, o profesionales que se encargan de las capas independientes. «Y cada uno de estos artistas con sus distintas personalidades». Bodner controlaba todos los detalles artísticos de la película, incluso los departamentos más pequeños como el de compositing, «que al ser un grupo muy reducido estaba siempre con muchísimo trabajo».
El trabajo de diseño y la paleta de colores
Además, tenía que revisar e interpretar el trabajo de diseño de producción y el plan visual para guiar la paleta de colores, la iluminación y la atmósfera emocional de una obra a lo largo de toda su narrativa. «Tuve mucho control sobre muchas disciplinas diferentes. Aprender y poner en movimiento todo eso supuso un gran desafío». Visto desde la experiencia, «todos esos desafíos se han convertido, quizá, en momentos más disfrutables y estoy muy agradecido a esa experiencia que me permitió aprender tanto». Sobre su exposición, Bodner asegura que ha sido «un éxito poder ver toda mi carrera reflejada. Veo mis comienzos, la evolución, el diseño, la forma en que pensaba el color en distintas etapas. Es fantástico verlo todo en una exposición única. Siento cómo he ido creciendo a través de esas ilustraciones. Es un recorrido vital y esto también me ha mostrado algo muy importante, y es que un ilustrador, trabaje para quien trabaje, nunca puede dejar de hacer su propio arte. Nunca puede perder su propia voz».
Este aspecto es muy importante porque Bodner tiene enfoque creativo propio marcado por: un enfoque creativo propio, la estilización gráfica, el uso expresivo del color, la integración del arte pop y la animación clásica. «Crear mi arte ha sido siempre el gran viaje de mi vida. Amo crear y siempre busco esos momentos de alegría que me proporciona la creación» Sus obras han estado expuestas en galerías como Chuck Jones, VanEaten y Animazing Gallery en Las Vegas.
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